El Premio Niceto de este mes, con cintajo azul europeo y estrellado en oro, ha sido concedido a la Unión Europea. Este galardón, que premia a aquellos que más se destacan en la lucha a favor del socialismo sin enterarse de ello, se concede por primera vez a un organismo internacional. El Subcomité encargado de este premio tenía una deuda con estas organizaciones que tantos méritos atesoran cada mes para obtener el preciado galardón, y evidentemente nos sentimos my satisfechos de que el citado Subcomité haya saldado, por fin, esta deuda.
En el acta de concesión se especifica que el premio se le otorga a la UE por su actuación en la crisis ruso-georgiana. Como ya sabéis, nosotros en esta crisis apoyamos incondicionalmente la postura del camarada Putin (hijo de Putina por parte de madre y padre del estalinismo “bajo cuerda”, versión rusa moderna de nuestra doctrina), pues como estalinistas nos resulta intolerable que al frente de Georgia esté un facha amigo de Bush, que pretende colocar a este país en la OTAN. ¡La patria del Padrecito en la OTAN! ¿Cómo no íbamos a apoyar al camarada Putin?
Razona el Subcomité que la UE ha aplicado exquisitamente en favor de Putin las reglas que la diplomacia prescribe en estos casos y que se resumen en los siguientes puntos:
- Dar tiempo a Putin para que alcance sus objetivos, reaccionando con el suficiente retraso.
- Hacer un llamamiento a ambas partes para que se estén quietos, lo que favorece que Putin pueda atrapar a los fascistas georgianos, pues éstos no paraban de correr y así no había manera de pillarles.
- Pergeñar un plan de paz de seis puntos redactados en el mejor estilo diplomatiqués de modo que resulten lo suficientemente inconcretos como para que Putin pueda seguir haciendo lo que considere oportuno.
- Sonreír cuando Putin, después de aceptado el plan, sigue haciendo lo que se indica que hace en el punto anterior.
- Y por último felicitarse grandilocuentemente de haber conseguido resolver la crisis.
Acudió a recoger el premio a nuestra sede el presidente de turno de la UE, Nicolas Sarkozy, que con un incalificable comportamiento originó un escándalo mayúsculo. Ocurrió que al abrirse la puerta del salón de actos el aparato en pleno del MSV se levantó para recibir calurosamente a Carla Bruni, pero quien apareció en solitario fue Sarkozy. Preguntado por la ausencia de la presidenta, Sarkozy respondió que:
-No ha podido venir porque tenía hora con la peluquera, pero he traído una foto suya y estará en efigie.
No era lo mismo, así que la explicación no satisfizo a los miembros del movimiento, a estas alturas ya totalmente alicaídos, y se rompieron los diques de la férrea disciplina estalinista de los allí presentes, por lo que estalló una algarabía de gritos, silbidos y abucheos. Sarkozy trató de congraciarse haciendo unas imitaciones de Louis de Funes y de Chiquito de la Calzada que, por lo malas, irritaron aun más al personal. Finalmente pudo abandonar la sala escoltado por la fuerza pública que lo acompañó hasta el aeropuerto más cercano, entre recriminaciones y gritos de ¡Feo, feo! y ¡Carla sí, el feo no!
El Subcomité del Premio Niceto mantuvo una reunión urgente para debatir si se le retiraba el premio, decidiendo finalmente que no ya que el premio no se le había entregado a título personal sino como representante de la UE, que era realmente la galardonada. Es de esperar que el Subcomité se esmere en el futuro en la investigación de quienes acuden a recoger el premio en nombre de terceros, para evitar que tan condenables hechos vuelvan a repetirse.

Bajo la picaruela mirada de Don Niceto, Sarkozy trata de congraciarse con el auditorio mientras Carla está presente en efigie.
