Camaradas:
Se ha puesto de moda eso de cuestionar a Stalin. ¿Por qué? ¿Por acabar impunemente con la vida de 10 millones de personas contrarrevolucionarias? ¿Es que no nos salvó de Hitler? Dadas las últimas tendencias trotskistas y serviles al capital no suficientemente purgadas, ha llegado de que hagamos una revisión histórica y dialéctica de los hechos.
Stalin ordenó el encierro de millones de personas en el GULAG y les puso a realizar trabajos forzados en Siberia por el bien de la comunidad. E hizo bien, todos eran contrarrevolucionarios. Si lo comparáramos con Hitler, él sólo exterminó a seis millones de judíos (burgueses en su mayoría) y unos cuantos de cientos de miles de gitanos.
Mientras que Hitler ordenó el ingreso de todos los miembros del Partido Comunista al NSPD, Stalin los fusilaba a medida que iban llegando. Hasta el punto de que, con el fin de mantener la salubridad pública, encerraba a los rusos que habían estado en el frente. Los riesgos de contaminación visual e ideológica eran demasiado altos como para permitirse ese lujo.
Una vez acabado con el terror fascista, defendió el centro de Europa de las huestes burguesas. Ideó un telón de acero del que nadie podría entrar o salir.
Se demostró que Stalin era el hombre más dotado de todos los tiempos, tanto intelectual como físicamente. Así lo demuestra un reciente estudio de la Universidad de Irkutsk, donde todos sus integrantes siguen condenados a hacer servicios a la comunidad.
Camaradas: las pruebas son irrefutables. Stalin fue bueno. Pues aún así, con todo lo que la humanidad le debe, hay gente que le cuestiona. El último traidor es Joan Sáurovich, quien ni corto ni perezoso (ni tras una seria ingesta de vodkaína y/o drogaina) ha llegado a afirmar que:
“el stalinismo es la parte más oscura y triste del PSUC y como herederos que nos sentimos de esta tradición es de justicia que reconozcamos los errores”. “El PSUC que era el principal guardian de la defensa democrática negó este sistema”
El único error que hemos cometido los estalinistas ha sido no purgar a este traidor trotskista a tiempo. Afortunadamente, el capitalismo está cada vez más en crisis (nuevamente), y la NKVD ya está investigando el paradero de este siniestro personaje.
¡¡Viva Stalin!! ¡¡Viva el MSV!!
Gracias al Kamarada Valínovich por su delación.