Si bien nos quejábamos días pasados del calamitoso estado del estado por culpa de la lentitud en la retirada de los símbolos franquistas que nos rodean y afligen, hoy hemos de reconocer que por lo menos algún menchevique se ha concienciado de la urgencia de proceder a liberar a las masas de la forzada contemplación de estos símbolos. Por ello el Subcomité de Asignación del Premio Niceto, ha acordado conceder el de este mes a ese menchevique, al compañero Pere Navarro, Director General de Tráfico.
Este laborioso y clarividente menchevique ha presentado hace pocos días un casco especialmente preparado para prevenir accidentes a los motoristas. El casco ha sido diseñado por unos monjes budistas del convento de El Garraf, comarca situada, como todos ya sabéis, en CatalURRSnya, la más surrealista de nuestras repúblicas indigenistas. El casco está pintado de rojo y azafrán, los colores sagrados del budismo, lo que propicia una armoniosa unión del karma del individuo con el universo, lo que le permite prescindir del GPS. Un mantra situado cerca de la nuca agudiza la percepción del mundo exterior y su comunión trascendente con el interior del motorista, lo que le relaja y refuerza su capacidad de concentración. Pero lo más importante, como nos comenta el compañero Navarro y que es la razón por la que le hemos adjudicado el premio, es que este casco moderno, de futuro, sustituirá a las estampitas de San Cristóbal, santo y por tanto franquista, vestigio del atroz oscurantismo al que nos han sometido las clases dominantes secularmente. También sustituirá a ese marco repleto de fotos de pioneritos mocosos, que contenía la leyenda “No corras papá”, vestigio de la trasnochada familia tradicional burguesa y por tanto franquista.
Un Pere Navarro exultante nos comenta también su próxima campaña para concienciación de los conductores y reducir así el número de accidentes. Aunque aun no está totalmente perfilada, girará en torno a un eslogan: “En vez de un copazo un donuts”
Se trataría –nos dice el compañero Pere– de convencer a los conductores de que llegado el momento de beber algo con contenido alcohólico, lo sustituyan por la ingesta de un donuts. Que le invitan a un vodka, él no: él pide un donuts. Después de la comida, cuando muchos acompañan el café con un licorcito, él lo sustituye por un donuts. Incluso durante la comida, en vez del vaso de Rioja un donuts. Así reduciremos la tasa de alcohol en sangre de los conductores y habrá menos accidentes.
Nos deja el compañero Pere feliz con su Niceto, en este caso con cinta azafrán y broche conteniendo el om, y muy ilusionado con su nuevo proyecto.

En el incomparable marco del salón de actos del MSV, el galardonado compañero Pere explica ilusionado a los asistentes al acto sus nuevos proyectos.