El padre fundador Engels, en El Origen de la Familia, la Propiedad Privada y el Estado, nos cuenta como los humanos y las humanas vivían en una arcadia feliz organizados y organizadas en comunas matriarcales-eran feministas y de izquierdas-hasta que insidiosamente el patriarcalismo machista se erigió en ideología dominante y estableció unas relaciones de grupo basadas en la opresión que han durado milenios. Una muestra del resultado de estas relaciones y de su corolario, la educación represiva que recibió la humanidad, es que a la tradicional pregunta que se ha hecho desde el origen de los tiempos a los niños ¿Y tú qué quieres ser de mayor?, estos han respondido siempre:
— Yo quiero ser guardia.
O modernamente:
— Yo quiero ser como Beckham.
Lo que indica una fatal predisposición a decidir por sí mismo. Si el entorno había sido lo suficientemente autoritario, lo más seguro es que el tierno infante respondiera:
— Yo quiero ser lo que papá: consentidor como dice mamá.
La Educación para la Ciudadanía, entre nosotros para el Socialismo, corregirá esto sin duda y conseguirá que las relaciones a nivel de Agrupamiento Social Elemental (familia en lenguaje burgués) se basen en diálogo y talante, en vez de en autoritarismo machista, de modo que las futuras generaciones den a la eterna pregunta la respuesta correcta:
— Yo lo que quiera el estado.
También ayudan las políticas de ampliación de derechos, en cuyo desarrollo destaca el más estalinista de los ministerios, el de Sanidad, que se ha puesto a la vanguardia de la eliminación de las innecesarias libertades. Así anuncia que para el próximo curso eliminará por decreto las maquinas de chuches de colegios y institutos. De esta manera se cubren dos objetivos, el primero prohibir algo, lo que ya de por sí es muy importante, y el segundo eliminar de la personalidad virgen de los pioneritos el nefando vicio de decidir, lo que inevitablemente lleva al error, y sustituirlo por la aceptación de la decisión del estado acerca de lo que tiene que hacer, siempre por su bien, decisión que podrá consultarse el la página web del ministerio, en el apartado “Preguntas más frecuentes”.
Cabe señalar que se hará una excepción y se permitirá solo la permanencia de una determinada clase de máquinas expendedoras, cuyo contenido se ha considerado beneficioso para la formación moral y física de la infancia.
