Es para mí un honor, camaradas, dar cuenta de la concesión del premio Chekista de Honor al camarada A. Sanjuanoff. Como podréis suponer, se debe a su revolucionaria y reivindicativa exigencia de “disolución de esa cosa llamada Conferencia Episcopal” en la entrega de premios de Cine Progresista del Estado Espanyol.
Suponemos que el camarada no llegó a pedir la disolución de todo tipo de organizaciones facciosas, medios de comunicación contrarrevolucionarios y partidos fascistas debido al corto espacio de tiempo que tuvo. Es la única medida sensata para hacer la Revolución como es debido.
Digan lo que digan los fascistas, el camarada ha obrado con valentía en su exigencia. Sólo las organizaciones progresistas tienen derecho a la libertad de expresión. Acabemos con esa canalla oscurantista. Ya tardan en encenderse las antorchas…
¡Hasta la Victoria!

