Los camaradas estarán ya enterados de la iniciativa del protocamarada Ministro de Sanidad Bernat Soria de inventar tres morfotipos, cilindro, campana y diávolo, a los que pretende que se ajusten las tallas de la ropa femenina. Y ¿que clase de cosa es un morfotipo? se preguntarán las masas. Pues bien, el MSV, consciente de su responsabilidad de indicar a éstas qué deben de saber y que deben pensar, les va a explicar todo lo concerniente a esta iniciativa. Explicaremos primeramente qué es eso de los morfotipos con tres sencillos ejemplos:
Una vez aclarado lo de los morfotipos a las masas, vamos a analizar la iniciativa. Cómo no nos va a complacer la idea de que el estado diga cómo debe ser fabricada la ropa, pero a fuer de menchevique se queda corta y no podemos por menos que criticarla por su tremenda timidez. Pues ¿no es nuestro objetivo la igualdad absoluta? Entonces ¿a que viene eso de tres posibilidades? De entrada sobran pues dos morfotipos; y por otra parte ¿qué clase de socialistas seríamos si permitiésemos que la naturaleza o las propias camaradas eligiesen qué forma corporal tener? Eso es materia del estado y nada más que del estado.
Así pues, para corregir esta inaceptable debilidad menchevique, se ha reunido urgentemente el Comité Central del MSV para decidir qué hacer y ha decidido en primer lugar que, obviamente, exista un solo morfotipo y, desde luego, una sola talla. La igualdad ante todo.
Tengo que confesar, y que no se entere nadie, que al discutir el punto siguiente, cual sería el único tipo, en el seno del comité surgió un serio problema a la hora de votar (los camaradas y camaradas del comité son los únicos que pueden votar por especial privilegio otorgado por el Padrecito en persona) debido a la molestísima paridad. Votaron por el diávolo un 50% (los camaradas) y por la campana otro 50% (las camaradas por razones obvias). Después de un amistoso debate donde no faltaron intentos de agresión, y tras comprobar que era imposible aprobar una resolución, decidieron convocarme, dadas mi fama de recto criterio y objetividad, y pedirme que actuase como árbitro y decidiese la cuestión. Y decidí que el morfotipo único debería ser el cilindro.
Tres razones tuve para inclinarme por esta opción:
1ª Que no quería decidir a favor de ninguno de los dos bandos, pues no se sabe quien va a mandar tras la próxima batalla por el poder, y por tanto quien podrá enviarte a Severnaya.
2ª Por dar una oportunidad a las camaradas de los morfotipos desechados, pues pueden pasar fácilmente a la talla cilindro en nuestra Clínica Estética Severnaya, mientras que al contrario… hubiera sido preciso normalizar a las desechadas mediante el método Katyn.
3ª Porque, qué duda cabe, uno es ante todo varón bolchevique y por tanto sensible a los encantos femeninos.
Quedáis pues advertidas todas para que comencéis inmediatamente la dieta. El que avisa no es traidor.