Aunque digna de mención, la propuesta de IU se queda corta. Cortísima:
La aprobación de una ley que reduzca la jornada a 35 horas de trabajo semanales y la subida del salario mínimo interprofesional hasta los 1.100 euros, es decir el 60% del salario medio
Un verdadero socialista sabría que el único salario mínimo aceptable es el 100% del salario medio. Lo contrario lleva a la desigualdad y a la opresión de la clase trabajadora. Porque el fin último es la abolición del salario y el establecimiento de la liberadora cartilla.
Lo de las jornadas de 35 horas por ley, no podemos sino manifestar una profunda decepción: A cada uno según su necesidad, de cada uno según su capacidad. Los que el partido decida que deben trabajar más, que necesitan trabajar más, trabajarán más. Los que no estén tan necesitados de horas de trabajo, trabajarán menos.
P.S. Dado que sólo con el estajanovismo un obrero muestra su amor al Koba, los dirigentes del Partido realizarán el esfuerzo de trabajar la menor cantidad de horas posible, para evitar la escasez de tal preciado recurso.
Camaradas:
Desde el MSV estamos haciendo un seguimiento completo a la campaña electoral del Estado espanyol. Por supuesto, seguimos todos los detalles de planes quinquenales propuestos por el camarada Gasparin Llamazárovich. Una de sus ideas más interesantes es la de los 10 mandamientos, en contra de la fascista Iglesia Católica, principal aliada del capitalismo en Polonia junto a los trotskistas de Solidaridad, entre otras aberraciones. Estos mandamientos pueden leerse a continuación:
1.- Denuncia y revisión de los acuerdos “preconstitucionales” con la Santa Sede.
2.- Salida de la Religión de las escuelas.
3.- Revisión de la política de conciertos educativos.
4.- Autofinanciación de la Iglesia y la revisión de los “privilegios económicos-fiscales”.
5.- Derogación de la ley de Libertad Religiosa y la aprobación de una nueva ley de Creencias.
6.- Nuevo reglamento laico del ceremonial de toma de posesión en las instituciones públicas
7.- Ley de plazos de la interrupción voluntaria del embarazo
8.- Ley de cuidados paliativos y “muerte digna”
9.- Desarrollo efectivo de la ley de Memoria Histórica y la retirada de “toda la simbología franquista de las iglesias”,
10.- Reglamentación y la apertura de un registro de la apostasía.
Como no podía ser de otra manera, al MSV le parece insuficiente. Es por ello por lo que plantearemos nuestros propios Diez Mandamientos Estalinistas, y que, de acuerdo con la voluntad del proletariado, serán de libre obligatoriedad.
1.- Declaración de guerra a la Santa Sede y a todos sus países afines.
2.- Expulsión de los curas de las escuelas, institutos, calles, plazas y cualquier otro lugar público.
3.- Todas las instituciones educativas pertenecientes a la Iglesia pasarán automáticamente a control estatal. Tanto a nivel de programas educativos como de propiedad.
4.- Expropiación de todos los terrenos pertenecientes a la Iglesia.
5.- Derogación de la ley de libertad religiosa. Imposición obligatoria de cualquier otra religión (o no) sin importar si es secta destructiva contraria a los valores del capitalismo, buen trato a las mujeres o cualquier minucia pequeñoburguesa.
6.- Prohibición de la expresión “juro por Dios” cuando se tome posesión de un cargo o en cualquier otra situación. Desde ahora, se jurará por Stalin.
7.- La mujer podrá abortar cuando lo estime oportuno, excepto en los casos de violación y riesgo serio para el feto y/o la madre. El MSV impodrá el número de hijos que pueda tener cada familia, de acuerdo con los planes quinquenales establecidos democráticamente.
8.- Ley de cuidados paliativos. Si hay un vegestorio que vive más de la cuenta consumiendo bienes y recursos necesarios para el pueblo, se le purga dignamente.
9.- Desarrollo efectivo de la ley de la Memoria Histórica. Todas las Iglesias deben volver a ser quemadas, como fórmula para que el pueblo recupere la memoria y como ejercicio libremente obligatorio dentro del currículo de “Educación para la ciudadanía”, en la parte de prácticas o “Deberes para casa”.
10.- Registro de la apostosía. En lugar de declararse apóstatas ante la Iglesia, deberán hacerlo ante el Estado . Todo aquel que no quede registrado será considerado como sospechoso y colaborador de la contrarrevolución.