March 15th, 2009 at 5:23 pm
Nuestra capacidad de entusiasmo por el camarada coronel Hugo Chávez y sus logros en la implantación del socialismo y a favor de los más necesitados, no tiene límites.
Ante el alza en el pasado año de un 43 % en el precio de los alimentos, con mano firme ha puesto en marcha una serie de medidas de las que deberían tomar buena nota los oligarcas del G20 y pico, que en breve se reunirán para ver como explotar más a sus respectivos pueblos.
Ha empezado el camarada por anunciar la creación de una cadena de restaurantes estatales que llevarán su nombre y su sello.
“Voy a tener que inventar unos restaurantes populares para que la gente vaya. ¿Quiere cenar con su señora el día de los enamorados? Restaurantes Chávez le servirá con exquisitez. Con su velita y todo, te la pongo cómo quieras. Con vino, si quieres vino te pongo vino venezolano, chileno o brasileño. ¿Eh? Lo que quieras. Atención esmerada, de lo mejor. Vista al río, vista al mar o en una colina”
Ha declarado el camarada Chávez. Qué envidia nos da que en Venezuela se puedan degustar las exquisiteces de un menú seleccionado por la jerarquía del partido, y cocinado por el camarada funcionario cocinero, que al depender del estado guisará pensando en los más desfavorecidos y no en hacer negocio, como hace el cocinero a sueldo del restaurante especulador.
Otra medida puntera es la puesta a la venta del Vergatorio, teléfono móvil así bautizado por el camarada Chávez y que costará tan solo 10 euros, menos que una ración de pulpo, pese a lo cual contará con todos los avances sociales: mp3, mp4, juegos, radio, cámara y… ¡vibrador! Conociendo al camarada Chavez y su ideal revolucionario, damos por descontado que el mp3 y mp4 contarán con un filtro ideológico que solo permitirá acceder a archivos patrióticos e himnos revolucionarios. Es de esperar también que en cuanto se establezca una llamada, el Vergatorio se conectará automáticamente con el Ministerio de Pensamientos Objetables, para que desde este se pueda confirmar, por el tono de la conversación, el alto grado de adhesión inquebrantable al Camarada Caudillo Bolivariano.
En el futuro el camarada tiene también previsto repartir gratuitamente entre las masas bolivarianas un invento fruto de su fecunda imaginación: el cubo de Chavez.
-El camarada Coronel –nos comenta nuestro informador- quiere que el pueblo venezolano adquiera práctica en el manejo del cubo, para demostrar al mundo y a los yanquis imperialistas, que los bolivarianos son los más rápidos resolviéndolo pues el socialismo les da la ciencia infusa.
El Coronel hizo hace pocos días la presentación a su gobierno del invento, e hizo una demostración resolviéndolo en menos de dos segundos, como muestra inequívoca de lo beneficioso que para las actividades intelectuales y psicomotrices es el socialismo.

¡El Caudillo lo resolvió en menos de dos segundos!
Pero donde el ingenio del Caudillo Bolivariano ha alcanzado su zenit, ha sido en la creación del primer todoterreno revolucionario respetuoso con el medio ambiente porque consume menos gasolina que un paraguas y que por su bajo precio estará al alcance de todas las clases sociales: ¡el Hugomóvil!

February 3rd, 2009 at 7:21 pm
Se aproxima el día de San Valentín, y debemos celebrar la efeméride como buenos socialistas. Sin duda muchos me dirán que tal festividad es una invención de la oligarquía dominante y del imperio del dinero para alienar a las masas trabajadoras impulsándolas al consumo degradante. Sin dejar de estar de acuerdo con tal afirmación, es un hecho que la fiesta está ahí y dado que tenemos la obligación de aprovechar las debilidades del sistema capitalista, hemos de celebrar el día de San Valentín al modo socialista para agudizar las contradicciones del sistema y derribarlo. ¿Cómo?
Desde luego que llevando unos ramos de amapolas del campo a la compañera no, pues eso es lo que hace la burquesía, sino mediante un acto de reafirmación estalinista manifestando nuestro amor a esa institución benéfica que es el estado socialista, pues ¿quien nos cuida más y con mayor celo de amante que él? Ahora bien, como el manifestar amor por el Ministerio de Administraciones Públicas puede ser harto difícil para el proletariado, y más aun hacerlo por el de Hacienda, la mejor manera de mostrar amor por el estado socialista es hacerlo por su más preclaro representante: el líder que lo guía.
Hay actualmente en el mundo muchos estados socialistas guiados con mano firme por un líder digno de nuestro amor, exceptuando claro está al camarada Comandante, pues al amarle podríamos ser tachados de necrófilos, vicio burgués donde los haya. Así pues, y ante los muchos méritos de todos ellos, ¿hacia quien enfocar nuestro amor? Hemos recurrido a una mano inocente, la del diario Pravda, que nos ha sacado de la duda: debemos amar a Hugo Chávez.
Nos dicen los camaradas de Pravda que el estado venezolano ha publicado las diez razones por las que los venezolanos deben amar a Chávez. Razones que el resto de los proletarios del mundo podemos y debemos asumir, y lo hacemos “Porque Chávez nos ama, y amor con amor se paga”, o “Porque Chávez nos ama y por eso es incapaz de hacernos mal. Si propone enmienda [a la constitución venezolana], sentimos, sabemos, que lo hace para el bien de nosotros, del país, de la revolución”, o “Porque al aprobar la enmienda estamos fortaleciendo a Chávez y fortaleciéndonos nosotros”. Resulta indudable que por mucho amor que manifestemos a Chávez, no le devolveremos ni una mísera parte del que él derrama sobre nosotros.
Debemos imitar al pueblo venezolano que así lo ha entendido, y que este lunes tendrá un día de fiesta en el que homenajeará al camarada Coronel, gozando en su alabanza y exaltación, haciéndolo además espontánea y voluntariamente, de todo corazón.
Queda por último recordar a aquellos camaradas a los que aun les queden prejuicios pequeño-burgueses, por los que tengan aprensión a manifestar su amor a alguien del mismo sexo por aquello del qué dirán, que se queden tranquilos, pues ¿qué importa el sexo si la intención es honesta?

¿No es un amor?
October 9th, 2008 at 3:08 pm
Camaradas:
Vivimos en una época en la que el neoliberalismo nos impone lo que debemos consumir. Desde Espinete, ese ídolo de masas que paseaba sus alegrías revolucionarias en programas para niños capaz de anticiparse a la conciencia de muchos revolucionarios cuando afirmaba que no se quería duchar (porque se gastaba el agua y aceleraba el calentamiento global) y que, por culpa del capitalismo salvaje ha acabado haciendo la calle, el proletariado nunca ha tenido la oportunidad de disfrutar de un héroe auténtico revolucionario hasta la llegada de “The Red Knight“.
Cuesta al Ministerio de Kurtura Rebolucionaria y Rebolución superar un icono como nuestro amado Koba impartiendo justicia. Sin embargo, hemos detectado el alzamiento de un nuevo héroe.

Sus méritos son los siguientes:
August 27th, 2008 at 10:16 am
June 7th, 2008 at 4:33 pm
Los enemigos de la revolución están entre nosotros. Viven camuflados conspirando contra los intereses del pueblo. Los hay de todo tipo y especie; ¡hay hasta liberales! Liberales de muchas clases: conservadores, austriacos, ingleses, chicago-boys, federicos, teocones, anarquistas, minarquistas y, los más peligrosos, liberales con blog. ¿Qué puede hacer un revolucionario para defenderse de estas acechanzas? Esta claro: ¡vigilar! ¡Descubrir enemigos! ¡Denunciar! ¡Delatar!
Asombra que los tontos útiles del primer mundo no perciban esta situación; los mencheviques, cuanto más mencheviques, parecen darse menos cuenta de las cosas, porque ¿se delata como hay que delatar en el estado espanyol, por ejemplo? Evidentemente no, pues las sanas actividades de la vigilancia y la delación solo se han puesto en marcha con eficacia contra los montaraces fumadores. Poca cosa.
Por eso resulta reconfortante el ejemplo que nos llega, una vez más, del camarada coronel Hugo Chávez Frías que, con un par de lo que hay que tener, ha decretado que todos los venezolanos, se conviertan en espías de familiares y vecinos.

Dejémonos de maricomplejinismos que bien están para el partido contrarrevolucionario, y hagamos lo que hay que hacer, que siempre será por una causa superior: el bien de las clases más desfavorecidas.
Esperamos que esta medida la complemente el camarada coronel con otras de choque, sin las cuales sería tan efímera como un euro en manos del alcaldón de Madridgrad. Medidas como la restauración del antiguo oficio de portería, ¡ah, aquel mester de portería, qué tan útil nos fue en la revolución del 36!, y la prohibición inmediata de esas odiosas cerraduras de llavín que no dejan ver nada.

Dirán los voceros liberales de la reacción que los camaradas venezolanos son unos cotillos, pero nosotros, camaradas, responderemos orgullosamente:
¿Cotillos? ¡No, revolucionarios!
May 17th, 2008 at 11:49 am
January 23rd, 2008 at 6:52 pm
Camaradas:
Retomamos con sumo placer la Revolución Bolivariana venezolana comandada por el comandante Hugo Chávez Frías. Hoy por hoy, nadie puede dudar de las bondades del camarada Chávez. Sus cualidades negociadoras (merecedoras del premio Nobel de la Paz), su exitosa gestión económica (con una envidiable inflación del 15%… y se estima que subirá al 20% este año, que también le convierten en digno candidato al premio Nobel de Economía), sus políticas pacifistas… los éxitos son tantos que cualquier revolucionario de bien podría aprovecharlo como una excusa para la reeducación al no saber por dónde empezar.
No obstante, los lacayos del imperio no dudan en usar su poder para oprimir al proletariado. El desabastecimiento que padece nuestro país amigo es un claro ejemplo. El recurso imperialista, el mercado negro, es la consecuencia lógica ante los hechos consumados del socialismo. Si mandan sus productos al exterior porque en el exterior pueden venderlos a mejor precio resalta la carencia de escrúpulos de los fascistas a la hora de conseguir beneficios.
Si hay un elemento capaz de desestabilizar un país, este es la especulación capitalista. La especulación es un fenómeno neoliberal basado en la creencia falaz de que tener y ahorrar dinero y cosas es bueno. Nada más explotador y fascista. Cuanto menos cosas tenga el pueblo para especular, más feliz será. Es por ello por lo que no debe hacerse esperar la intervención del ejército.
De nada sirve subir los impuestos un 20%. De nada sirve que incluso la empresa nacional de petróleo tenga que dedicarse a repartir comida. Sólo hay una esperanza para el noble pueblo venezolano: el comunismo. Es precisamente en estos momentos de opresión capitalista cuando se deben aplicar los principios más elementales de El Manifiesto Comunista: La eliminación de la propiedad privada de los medios de producción. Todo, sin excepción, debería ser nacionalizado. Empezando, por supuesto, por las tierras de la Oligarquía burguesa. Nada del 20%… Nada del 50%… ni siquiera el 70% puede paliar el daño que estos asesinos han hecho al pueblo. El Estado tiene el deber moral de apropiárselo todo por el bien del proletariado. No obstante, ésta es la oportunidad que durante tanto tiempo se ha estado esperando para dar un golpe de mano. Ha llegado la hora de los héroes, de pueblo… del Ejército. Un Ejército valeroso, armado, capaz de hacer frente al monstruo capitalista.
El único error ha sido no hacerlo mucho antes. Un ejemplo de que el claro referente para el proletariado es el comunismo. Afortunadamente, está escrito en la historia.