Para lograr el triunfo del Socialismo, todo está permitido

Movimiento Stalin Vive

April 6th, 2008 at 10:08 am

Torneos bolivianos para la concordia

Camaradas:

Todos sabemos lo que está ocurriendo en Bolivia. Unos fascistas quieren la autonomía para ciertas regiones del país para seguir manteniendo unos derechos de propiedad capitalistas, explotar al proletariado y, lo que es peor: prosperar. Los esfuerzos democráticos del camarada Evo Morales, tales como imponer una reforma de la Constitución ignorando a la oposición, han sido ninguneados por la burguesía. Es por ello por lo que, en aras de conseguir un mejor clima para el diálogo, aplaudimos la iniciativa de los camaradas Ponchos Rojos:

Los aimaras de los ”Ponchos Rojos”, un grupo radical indigenista que asegura tener armas para defender al presidente Evo Morales, buscarán a sus mejores tiradores de rifles en un inédito torneo que se celebrará a mediados de abril.

Los dirigentes de los Ponchos Rojos, Eugenio Rojas, alcalde del municipio de Achacachi, y Apolinar Quito, dirigente de Warisata, organizarán el torneo para reeditar antiguas prácticas castrenses en la región, ahora olvidadas.

El anuncio de este torneo llega en medio del caldeado conflicto político en Bolivia, enrarecido hace meses por la pelea entre el presidente Morales y sus opositores, y donde muchos pronósticos apuntan hacia una confrontación civil.

Los ”Ponchos Rojos” son un grupo andino que algunos definen como ”las milicias de Morales”, si bien sus miembros destacan que su actuación es eminentemente sindical y de agrupación indígena para promover cambios políticos, incluso al margen del actual mandatario.

Han tenido varias actuaciones polémicas, entre ellas la decapitación –ante las cámaras de televisión– de dos perros como una amenaza a opositores, ocurrida en noviembre pasado, que fue rechazada aclamada de forma generalizada.

Desde el MSV apoyamos toda vuelta a los orígenes bolivianos, tales como arrancar de cuajo los corazones palpitantes de los opresores, las dictaduras democráticamente temidas (voluntariamente) o el regreso a la involución precolombina. Cualquier vestigio de progreso capitalista debe ser percibido como un vestigio de opresión que debe ser erradicado para la liberación del pueblo.