El partido contrarrevolucionario afrontó la campanya electoral para las elecciones burguesas espanyolas del 9 de Marzo con una idea motor: hablar de lo-que-realmente-le-importa-a-la-gente, y como pináculos de ésta dos asuntos importantes, los únicos que importan: la economía y el cambio climático.
En el MSV, sorprendidos, estuvimos durante toda la campanya frotándonos los ojos: no era posible una estrategia tan favorable a nuestros intereses, como posteriormente demostraron las masas de CatalURSSnya y Al-AndalURRS votando masivamente al partido menchevique. ¿Por qué esta estrategia?
Un hecho posterior acabó de sumirnos en profundas flexiones y reflexiones sobre este asunto, y fue que después de su clamorosa derrota el jerarca contrarrevolucionario declaró que en el futuro se presentaría con su propio equipo. Pero si el que tenía ahora no era el suyo ¿de quien era entonces? A la vista de esta declaración y de como metieron la pata con su campanya electoral se nos ocurrió una idea nada disparatada: ¿sería del MSV? Evacuadas las pertinentes consultas al comité responsable de estos asuntos, la respuesta que nos llegó fue negativa: no constaba que se hubiese infiltrado a ningún agente. Los responsables de la cuestión vieron desde el principio la cosa tan encarrilada a nuestro favor, que consideraron innecesaria ninguna operación de este tipo.
Esto nos preocupó aún más, pues es sabido que los servicios secretos crecen y crecen, se generan en ellos departamentos estancos y éstos acaban por ir a lo suyo. ¿Estaba alguno de ellos fuera de control y había organizado por su cuenta la infiltración? Dada la voz de alarma se efectuaron investigaciones; se interrogó a confidentes como solo sabe interrogar el MSV; hubo deportaciones; desapariciones; apariciones y hasta tuvimos que atender un parto. Nada. El MSV, como siempre, está bajo control.
Solo quedaba una hipótesis en pie, que ha resultado ser finalmente la correcta: la de que el equipo era suyo y muy suyo, y que sus miembros no es que fueran de los nuestros, sino que no tenían ni idea de lo que hacían, pues obviamente no habían seguido los cursos por correspondencia de la Escuela de Agit-Prop y Campañas Electorales Willi Münzenberg (ni les hubiéramos dejado matricularse) y por tanto no sabían que lo-que-realmente-le-preocupa a las masas concienciadas es lo que el Partido les dice que realmente las tiene que preocupar, y evidentemente ellos, los del equipo, ignoraban lo que el Partido había dicho que tenía que realmente preocuparlas el día 9. Así que perdieron el tiempo hablando del cambio climático y de las hipotecas, cuando de lo que tocaba hablar era de otra cosa.
En conclusión el MSV, siempre agradecido a sus colaboradores, ha decidido incluir a los responsables del tan traído y llevado equipo en su Galería de la Fama, concediéndoles el honor de cubrirse con el birrete que otorgamos a aquellos que nos ayudan usando su más profunda ignorancia.

