February 29th, 2008 at 6:27 pm
Tras la publicación del artículo La ONU se pone seria, nuestro Subcomité de Línea Política y Ortodoxia se ha visto desbordado por la avalancha de consultas enviadas por los camaradas, en las que plantean esta pregunta: ¿qué es la especulación?
Vamos a ilustraros y a deciros qué es lo que necesitáis saber y que debéis pensar sobre este asunto, como es nuestra obligación.
Como la especulación está ligada a esa otra cosa deleznable llamada beneficio, que debe ser erradicado, necesitamos determinar previamente qué es este último. La definición de beneficio que todo buen socialista debe tener en mente será esta: beneficio es toda ganancia obtenida por los ricos de la derecha. Aclarémoslo con algunos ejemplos: ¿es beneficio el que obtiene el camarada Roures con sus periódicos públicos? No, es una justa recompensa por propagar la verdad y el progreso. ¿Es beneficio el que obtienen los canónicos obreros de la cultura sindicados en PAZ y armonía? No, sino un justo premio por deleitarnos con sus creaciones. ¿Es beneficio el que obtiene nuestro compañero de viaje Arenillas por mover grandes masas de euros en la bolsa? No, recupera parte de la plusvalía que ha creado con su trabajo a favor de, seguramente, ricos de derechas. Es pues un explotado ¿Es beneficio el que obtiene el reaccionario Pizarro presidiendo consejos de administración? Por supuesto que sí, ya que es de derechas.
Aclarado lo que es el beneficio, podemos afirmar ya que especulación es toda actividad encaminada a obtener un beneficio. ¡Qué abominación! Máxime teniendo en cuenta que los ricos se hacen más ricos, siempre, especulando para despojar de sus propiedades a los que no tienen ninguna, los pobres, que, como todo el mundo sabe, es como el rico obtiene el mayor beneficio. Así pues ¿especula el camarada Roures? No. ¿Especulan los artistas de la PAZ? Claro que no. ¿Especula el explotado Arenillas? Por supuesto que no ¿Especula Pizarro? Evidentemente sí, pues, repetimos, es de derechas.
Una vez establecido claramente qué es la especulación, queremos mostraros los perniciosos efectos que tiene en todas las actividades humanas, y para ello nada mejor que asomarnos a aquella en que ha hincado con mayor fuerza sus ponzoñosas garras: la actividad inmobiliaria. Ya vimos, en el artículo mencionado más arriba, como la ONU, a través de las conclusiones de su enviado especial para arreglar el problema de la vivienda en España, nos desveló que la culpable de dicho problema era la especulación, y si lo dice la ONU no se puede poner en duda. Es casi, solo casi, como si lo dijera el Padrecito.
La perversión producida por la especulación en el sector inmobiliario ha sido también agudamente desenmascarada por el tonto útil, y portavoz del Colegio de Arquitectos de Madrid, que el verano pasado declaró, en relación con la venta de los terrenos donde actualmente se sitúan el estadio del Torpedo de Madrigrad y la fábrica de cervezas Mahou, “que temía que la operación de recalificación del entorno Vicente Calderón-Mahou por parte del Ayuntamiento para construir nuevas infraestructuras sociales, se aprovechase para especular con grandes paquetes de viviendas, que son los que generan más beneficios”. Efectivamente, ya ni se construye, ni se compra, ni se vende: se especula, y se obtienen ¡beneficios! ¡Qué poca vergüenza!
Este cáncer especulativo ha trastornado de tal manera todas las estructuras de esta actividad, que nuestros Camaradas del Sindicato de la Construcción nos informan de que “los compañeros y compañeras del sector han empezado a hablar como los pitufos: un ¡alcánzame esos ladrillos! ahora se dice ¡especúlame esos ladrillos! Un hay que dejar secar ese cemento ha pasado a ser hay que dejar especular ese cemento. El dame de llana esa pared es ahora un especúlame esa pared. El es obligatorio el uso del casco ha mutado a es obligatorio especular con el casco“.
Así pues todos los buenos socialistas quedáis emplazados a luchar por todos los medios contra la especulación, o lo que es igual, según hemos visto, contra que los de derechas se hagan ricos, especialmente Pizarro.

Especuladores especulando un bocadillo en un descanso de su especulación.
February 21st, 2008 at 6:37 pm
La ONU es el lugar del universo donde se concentran más tontos útiles por metro cúbico, razón por la que tenemos por allí unos cuantos estalinistas para que los pastoreen debidamente.
Por lo tanto es nuestro deber el cuidado y defensa de este organismo, frente a las infundadas críticas de los unilateralistas que la acusan de inútil e ineficaz. Camaradas, una muestra de que la ONU es realmente eficaz es que ha decidido coger el toro por los cuernos y resolver el problema de la vivienda ¿En Darfur, Ruanda, Bangladesh, Chad, Oriente Medio? No, lo va a resolver donde realmente existe: en España.
Nos cuenta Pravda que un enviado de la ONU, el camarada relator Miloon Kothari, ha girado una visita de inspección durante los últimos meses de 2006 por Madrid, Bilbao, San Sebastián, Almería, El Ejido, Roquetas de Mar, Sevilla, Barcelona y Zaragoza –donde ha sido agasajado según los niveles acordes con la legalidad internacional que representa- para tomar contacto con el problema y ver que soluciones han de tomarse. Su conclusión ha sido que:
“Por un lado, existe el compromiso del Gobierno para promover los derechos sociales, pero, por otro lado, está el poder del mercado y de la especulación. Podemos tener tantos planes de vivienda y tantas leyes como queramos, pero si no hay medidas para contrarrestar esa especulación y proteger a los más vulnerables, es imposible aplicarlas”
Ni nosotros podríamos haberlo dicho mejor. Tan solo corregirle una pequeña redundancia: nosotros sabemos que mercado y especulación es lo mismo. Fallo disculpable, ya que las declaraciones las efectuó en Barcelona y es más que probable que las tuviera que hacer en catalán, idioma en el que, nos consta, no alcanza el nivel C reglamentario. Pero quedémonos con lo fundamental: hay que acabar de una vez con la especulación y por tanto con el poder del mercado.
El acoso inmobiliario, la falta de viviendas de protección social, la necesidad de promover el mercado de alquiler y el alto porcentaje de fincas vacías son otros de los obstáculos a superar en España, según ha remarcado Kothari
¡Ya iba siendo hora de que las altas instancias internacionales se preocuparan del acoso inmobiliario que padece el pueblo espanyol, cualesquier cosa que sea dicho acoso!
Por último el representante de la ONU ha valorado positivamente las leyes y ayudas impulsadas en los últimos meses por el Gobierno central y algunas comunidades, como las ayudas a jóvenes menores de 30 años para el pago del alquiler, ya que demuestra que “se están dando pasos para luchar contra esta situación”.
Pues no. Nosotros aquí le decimos al camarada que se queda corto, pues llevamos tiempo reclamando que las ayudas se extiendan también a los jóvenes mayores de 30 años, medida con la sí que se lucharía eficazmente contra esta situación y contra la que fuese. Tampoco ha hablado de las imprescindibles incautaciones de viviendas de los ricos, medida muy popular según lo demuestran los resultados de la encuesta que realizó el MSV hace algún tiempo.
Esperamos con impaciencia la próxima reunión del Consejo de Seguridad en la que sin duda se aprobará una resolución condenando al mercado y la especulación, valga la redundancia, y ordenando el envío a España de una fuerza de cascos azules de interposición entre el pueblo y los inmobiliarios, para que con su reconocida eficacia proteja a aquel del insoportable acoso de estos últimos.

Fuerzas especiales de cascos azules asaltan la guarida de un conocido especulador.
January 23rd, 2008 at 6:52 pm
Camaradas:
Retomamos con sumo placer la Revolución Bolivariana venezolana comandada por el comandante Hugo Chávez Frías. Hoy por hoy, nadie puede dudar de las bondades del camarada Chávez. Sus cualidades negociadoras (merecedoras del premio Nobel de la Paz), su exitosa gestión económica (con una envidiable inflación del 15%… y se estima que subirá al 20% este año, que también le convierten en digno candidato al premio Nobel de Economía), sus políticas pacifistas… los éxitos son tantos que cualquier revolucionario de bien podría aprovecharlo como una excusa para la reeducación al no saber por dónde empezar.
No obstante, los lacayos del imperio no dudan en usar su poder para oprimir al proletariado. El desabastecimiento que padece nuestro país amigo es un claro ejemplo. El recurso imperialista, el mercado negro, es la consecuencia lógica ante los hechos consumados del socialismo. Si mandan sus productos al exterior porque en el exterior pueden venderlos a mejor precio resalta la carencia de escrúpulos de los fascistas a la hora de conseguir beneficios.
Si hay un elemento capaz de desestabilizar un país, este es la especulación capitalista. La especulación es un fenómeno neoliberal basado en la creencia falaz de que tener y ahorrar dinero y cosas es bueno. Nada más explotador y fascista. Cuanto menos cosas tenga el pueblo para especular, más feliz será. Es por ello por lo que no debe hacerse esperar la intervención del ejército.
De nada sirve subir los impuestos un 20%. De nada sirve que incluso la empresa nacional de petróleo tenga que dedicarse a repartir comida. Sólo hay una esperanza para el noble pueblo venezolano: el comunismo. Es precisamente en estos momentos de opresión capitalista cuando se deben aplicar los principios más elementales de El Manifiesto Comunista: La eliminación de la propiedad privada de los medios de producción. Todo, sin excepción, debería ser nacionalizado. Empezando, por supuesto, por las tierras de la Oligarquía burguesa. Nada del 20%… Nada del 50%… ni siquiera el 70% puede paliar el daño que estos asesinos han hecho al pueblo. El Estado tiene el deber moral de apropiárselo todo por el bien del proletariado. No obstante, ésta es la oportunidad que durante tanto tiempo se ha estado esperando para dar un golpe de mano. Ha llegado la hora de los héroes, de pueblo… del Ejército. Un Ejército valeroso, armado, capaz de hacer frente al monstruo capitalista.
El único error ha sido no hacerlo mucho antes. Un ejemplo de que el claro referente para el proletariado es el comunismo. Afortunadamente, está escrito en la historia.