August 12th, 2008 at 6:13 pm
Terminamos hoy el análisis que hemos venido haciendo del programa de ahorro energético del compañero menchevique Sebastián, programa que nada más asomar en la prensa ha provocado que se hayan desplomado los precios del petróleo y hasta la cotización del euro. Sin embargo nuestro veredicto en esta ocasión no va a ser tan favorable al compañero como en las anteriores. Veamos por qué.
La medida que analizamos hoy es el anuncio de que el estado regalará a cada familia dos bombillas de las llamadas de bajo consumo. Esta idea no deja de ser el paradigma de la teoría política menchevique, eso que ellos llaman la redistribución de la riqueza o, dicho de otro modo, quitarle el dinero a los ricos para regalar bombillas a los pobres.
Pero para un auténtico estalinista esto no pasa de ser una frivolidad, una vaga imagen del socialismo verdadero, el que ni se compra ni se vende, el que no pretende redistribuir la riqueza sino erradicarla. Y ¿por qué pretende erradicarla? Pues porque la riqueza la hay de muchos niveles por lo que su existencia impide lograr lo que nosotros queremos: la igualdad, y puestos a ser iguales el socialismo, la única ideología que realmente ama a los pobres, la única que realmente se ocupa de su bienestar, exige que seáis todos menesterosos, para que así nosotros, vuestros líderes, disfrutemos amándoos y ocupándonos de cuantos más de vosotros mejor. Así pues ¿veis como es imprescindible eliminar la riqueza radicalmente?
Además de lo antedicho, que ya sería suficiente para rechazar de plano la propuesta, está que dichas bombillas de bajo consumo son más pijas que llamar Beijing a Pekín y también son una fuente de problemas para los honrados hogares proletarios: no hay ni una que quepa en la lámpara del salón; con ellas los camaradas proletarios se ven las caras con un color cadavérico impropio de la salud exultante que el partido desea para ellos, pobres criaturas. Y encima si las enciendes y apagas con alguna frecuencia se funden más que las de toda la vida, esas honestas bombillas iguales a aquellas con que se iluminaba el padrecito en las largas noches moscovitas.
Sin embargo los mencheviques han olvidado una fuente alternativa de luz, sostenible y respetuosa con el medio ambiente, que revitalizará ese elemento de decoración hoy olvidado y que fue tan común en los hogares de los padres de la revolución: los techos renegríos. Una fuente alternativa que además utiliza lo último en tecnología ecológico-socialista: los biocombustibles. Nos referimos, como sin duda muchos habrán adivinado ya, al candil. Señores mencheviques, puestos a regalar algo a las masas regálenlas candiles. Los aceiteros del estado opresor espanyol se lo agradecerán.
El compañero Sebastián, reglamentariamente descorbatado, casi se quema la chaqueta explicando al compañero Simancas como funciona un candil.
August 6th, 2008 at 7:58 pm
Continuamos con nuestra labor didáctica de analizar el exitoso plan de ahorro energético pergeñado por el compañero menchevique Sebastián. Tan atinado ha estado el compañero con su plan, que, con solo presentarlo, ha causado tal conmoción en los mercados mundiales del petróleo que el precio de este ha bajado desde los casi 150 $/barril a menos de 120 $/barril.
Hoy analizaremos otra de sus medidas revolucionarias, una de las que más impacto han causado en el ancho mundo: la supresión de la corbata. Si como ha dicho el mismo compañero Sebastián, cada vez que un proletario levanta el pie del acelerador sube el PIB, ¿cuanto no subirá cada vez que se quite tan conservador y casposo adminículo? Nosotros los estalinistas auténticos no podemos sino aplaudir emocionados esta medida, pues ¿cuantas fotos conocemos del Padrecito con corbata? Ninguna, lo que indica la maldad intrínseca de la prenda.
Para analizar técnicamente esta medida y descubrir su relación con el aire acondicionado sostenible, nos hemos puesto en contacto con el Instituto de Tecnologías Aplicadas del MSV que nos ha recomendado como experto ¿a quien? Pues nada menos que al compañero Olegario, que cuando echa el cierre al taller de coches se dedica a instalar aparatos de aire acondicionado en las casas, razón por la que el Instituto le considera experto consultor en la materia. Nos comenta el compañero que la medida no podía ser más afortunada.
- ¿A qué se debe que con un gobierno reaccionario como el de Aznar subiera el PIB? – se pregunta retóricamente – Pues a que las masas progresistas no llevábamos corbata – se contesta. Está claro.
Un par de puntos débiles ve el compañero en la medida, aunque espera que cuando se conozca el plan en detalle estas debilidades quedarán subsanadas. Se refiere la primera, a que, querámoslo o no, vivimos en un estado en el que la clase dominante sigue siendo la burguesía y que por tanto esta impone las normas y protocolos en los actos oficiales ¿qué hacer cuando el protocolo burgués exige la corbata? (La duda de Olegario es razonable, pero por filtraciones recibidas por el MSV, sabemos que el compañero Sebastián ya tiene resuelto este problema).
El compañero Sebastián en una demostración práctica de atuendo alternativo cuando la solemnidad del acto exige corbata. El otro asunto que preocupa a compañero Olegario, es el de que lo de la corbata afecta a los compañeros, pero ¿qué pasa con las compañeras? Ya que raramente usan corbatas ¿Qué prenda, o prendas, han de quitarse para que aumente el PIB y se salve el planeta? ¿De qué parte de su atuendo deberán prescindir la compañera Bibiana y la compañera Leire? Al preguntarle si no le interesa saberlo con respecto a la compañera María Teresa, nos miró muy serio y afirmó que hay cosas en las que es mejor no profundizar.Por último nos recordó que el compañero Sebastián también había propuesto el uso indiscriminado de la bicicleta, uso que debería hacerse obligatorio, aunque después de una corta reflexión nos matizó que exceptuando a los dirigentes, que no es cosa de que suden y lleguen oliendo a choto a las Cortes después de haberse subido a golpe de pedal la suave cuesta del Paseo del Prado y la no tan suave de la Carrera de San Jerónimo.
-Si los compañeros mezclan lo de la corbata y lo de la bicicleta, eso sí que es una bomba en contra del consumo de energía y del cambio climático- nos dijo para terminar.

Proletarios concienciados de que otro mundo es posible, del problema energético y del calentamiento global, utilizan la bicicleta apara sus desplazamientos prescindiendo de la corbata en su atuendo.
August 4th, 2008 at 7:06 pm
Comentábamos días atrás como la medida de reducir los límites de velocidad tendría un efecto benéfico para el socialismo como es el aumento de los potencialmente encarcelables. Hoy añadimos otro, que no es ni más ni menos que la revitalización de esa institución tan querida por los socialistas y últimamente un poco de capa caída: la cola. Porque aunque no sean las tradicionales colas de proletarios ante el mostrador el economato, hay que adaptarse a los tiempos y aceptar sus sustitución por las colas de coches intentado entrar, o salir, de las grandes ciudades.
En la imagen captada por una cámara de tráfico se puede ver a una irresponsable tortuga circulando a mayor velocidad de la permitida por el compañero Sebastián y adelantando peligrosamente por el arcén.
Pero queremos también analizar los aspectos técnicos de tan loable medida y para ello quien mejor que Olegario, el encargado del taller donde ponen a punto los GAZ y los Lada del MSV. Olegario a pesar de ser menchevique (tiene el carnet de la UGT, aunque como un afiliado más nunca paga las cuotas) es un experto en la materia y está totalmente de acuerdo con el compañero Sebastián, aunque advierte que existe algún peligro para la eficacia de la medida:-Si es que habrá listillos que asín vean que el motor no va redondo, cambiarán a una marcha más baja y claro entonces el motor sube de revoluciones y hemos hecho un pan como unas tortas: el coche consume lo mismo o más y adiós la salvación del planeta y de los presupuestos generales del estado.
Olegario propone una medida drástica: serrar la palanca de cambio de los coches y dejarlos fijos en la quinta marcha. Eso obligaría a arrancar en quinta, subir puertos en quinta y salir de los aparcamientos subterráneos en quinta, pero eso, según Olegario, se arregla incluyendo la conducción en quinta como uno de los conocimientos de eficiencia energética que se van a exigir ahora para sacar el carnet de conducir.
También nos advierte Olegario que a sus oídos han llegado noticias de que muchos camaradas creen que los coches eléctricos que propugna el compañero Sebastián se pueden enchufar en el enchufe del salón donde tienen ahora el home video y que se están produciendo pedidos de mangueras de cable con varios cientos de kilómetros de longitud (los suficientes para llegar al pueblo y aparcar). Nos comenta con gesto preocupado que si esta insolidaria actitud se propaga alterará profundamente el mercado de cobre en el mundo y que podrá arrastrar en sus convulsiones al mercado de materias primas. Nos insta, y nosotros, le hacemos caso, a que aprovechando el amplísimo seguimiento que tiene el MSV aclaremos que los coches eléctricos funcionan de otra manera, que no lo hacen enchufándolos en los enchufes de casa.

Ministros mencheviques llegando a las cortes en sus coches eléctricos oficiales.