June 6th, 2008 at 9:39 am
Algo falla en la educación de las masas, cuando nos enteramos de que en el opresor estado espanyol los índices de la Agencia Europea de Medio Ambiente sobre reciclaje, consumo de agua o contaminación y emisión de CO2, están entre los más bajos de la unión. ¿Cómo ha llegado nuestro proletariado a esta situación? ¿Quien es el responsable del Secretariado de Orientación de Voluntades? Porque son imprescindibles severas autocríticas y purgas terminantes y terminales.
Los índices pertenecen a los tres apartados antedichos. Veamos las informaciones relativas a cada uno de ellos. En cuanto al consumo de agua se dice que el proletariado español consume 171 litros de agua (o monóxido de dihidrógeno) mientras lo recomendado por la OMS son 50 litros, y ¿qué a qué dedican las masas tanta agua? Pues a perder una de las esencias de la clase proletaria: ¡el olor a obrero, que van oliendo como putos burgueses! Así no hay manera de conducirlos a la revolución. Se impone, pues, un severo racionamiento de agua, como plantearon los camaradas indigenistas de la república hermana de CatalURRSnya y además que las únicas pastillas de jabón existentes estén en manos de los responsables de manzana, que las prestarán por riguroso turno y con una frecuencia no superior a un mes.
También somos la vergüenza de la clase proletaria, solidaria y concienciada en la lucha contra el cambio climático, en el apartado de reciclado de papel pues solo se recicla el 60% frente al 80% de tudescos y fineses. Se imponen medidas drásticas y, sabedores de las costumbres de nuestro castizo proletariado, subiríamos el índice a niveles teutónicos con el reciclado obligatorio de las servilletas de papel de bares y tabernas. En estos locales, una vez realizado el higiénico barrido diario, en vez de echar a la basura las servilletas usadas, se alisarán con esmero y volverán a colocarse en los servilleteros.
Y ¿qué decir de la descontrolada emisión del maldito CO2, causante de todos lo males de la humanidad? Aquí se requieren soluciones drásticas, así que habría que aplicar medidas como las que nos enseñó nuestro padrecito Koba. Sabemos que cada proletario, o proletaria, emite al respirar 47,15 gr. del maligno gas cada hora. Pues bien, si cada proletario del opresor estado espanyol dejara de respirar durante una hora seguida cada día (los proletarios baskos y baskas del mismo Bilbao pueden hacerlo durante dos), al año se ahorrarían 688.390 toneladas de emisiones. Implantemos pues urgentemente la Hora Ecológica contra el Cambio Climático.
Afortunadamente no todo son malas noticias sobre el medio ambiente. El caudillo del partido contrarrevolucionario ha entrado por la buena senda y demuestra su sensibilidad y concienciación ecológica, separando adecuadamente los residuos que genera diariamente. Ese es eñ buen camino y si sigue por esa vía pronto será nuestro tonto útil favorito, en lugar de nuestro tonto útil favorito.

El caudillo contrarrevolucionario, depositando residuos responsablemente
May 20th, 2008 at 7:57 pm
Todos sabemos lo molesto, y peligroso, que puede resultar un obeso. ¿Quién no ha tenido que cruzarse con un luchador de sumo en el pasillo de la clase proletaria de Iberia? ¿A quién no le ha tocado un obeso al lado en el asiento corrido del autobús? Y no es solo la molestia camaradas, no, es que desde el punto de vista del socialismo (el único punto de vista verdadero) la obesidad es una situación a la que se llega por el individualismo; por el consumo egoísta de un exceso de recursos que deberían haber sido repartidos entre la colectividad.
Pero la cosa es aun peor. Según nos informa la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, la obesidad ayuda al calentamiento global. Los camaradas intelectuales de esta escuela, quitándose fondos de otras necesidades, con esfuerzo y sacrificio, que les agradecemos desde aquí, han alumbrado los siguientes descubrimientos trascendentales para la humanidad:
- Las personas obesas o con sobrepeso necesitan más combustible para su transporte y el de los alimentos que consumen.
- Las personas obesas requieren un 18% más de calorías que quienes tienen un Índice de Masa Corporal normal.
Y ambos factores contribuyen a un incremento del calentamiento global. Así pues a nuestro rechazo ideológico a la obesidad se une ahora la lucha contra el cambio climático, que tanto está ayudando a los objetivos del estalinismo, por lo que ante la conjunción de estos dos factores, el Subcomité de Conductas Mejorables del MSV ha decidido que este declare la guerra a la obesidad.
Podríamos, camaradas, afrontar esta guerra al estilo camarada Beria, pero estos son otros tiempos y, como manda el materialismo dialéctico, no se han de aplicar las recetas clásicas mecánicamente, sino adecuarlas a los medios y las tecnologías de cada momento. Así pues, para combatir a la obesidad el MSV decidió hace pocas fechas abrir su centro de fitness y belleza popular Stalin Vive.
El centro lleva aun poco tiempo en funcionamiento, pero ya ha sido visitado por las más altas personalidades del estalinismo con un éxito total en el logro de los objetivos marcados. Aquí puede verse el progreso notable de la camarada Almeidanova en tan solo una semana de tratamiento en nuestro salón Alexei Stajanov de fitness y puesta a punto.

Una vez concluida la etapa de moldeado revolucionario, nuestros pacientes pasan al salón Dolores Ibarruri de steticienne, donde se retocan pequeños detalles de estilismo y maquillaje, para lograr el buen aspecto necesario para combatir eficazmente al cambio climático y llevar la revolución a buen término. Aquí vemos a otra de nuestras celebridades, la camarada Iglesiova, entrando al centro y luego su aspecto después de haber culminado el tratamiento completo:

March 4th, 2008 at 7:19 pm
Hay en marcha una campaña negacionista del Cambio Climático, orquestada por los de siempre y financiada por oscuros intereses. Como parte de esta campaña hemos leído hace pocos días en el blog de un exiliado neoliberal –pronto les exiliaremos a todos- un artículo que pretende demostrar una cosa y sin embargo demuestra otra muy distinta: pretende demostrar el exiliado, exhibiendo una pila de datos, que no se han cumplido las profecías de los camaradas funcionarios científicos de la ONU y por tanto intenta negar el cambio climático originado por el capitalismo salvaje y el trío de las Azores, pero lo que realmente demuestra es la necesidad perentoria de la policía política de Internet que proponen los mencheviques; policía que evite el que circulen por la red estos panfletos pagados por las multinacionales que todos sabemos. Qué nos importarán a nosotros los datos, pues ¿las fuerzas de progreso a quien vamos a creer más, a los datos o al partido?
El tema del artículo es claro: trata de enviarnos el mensaje de que los citados camaradas que profetizan sobre el cambio climático no han dado ni una. Nada más falso. Si la realidad no encaja con las profecías, es porque el cambio climático ha alterado tanto el clima, que este ni tan siquiera cambia como tendría que cambiar. Hablando en plata: el cambio climático altera hasta al cambio climático.
Y hay efectos palpables para demostrarlo y, de paso, lo falaz de esta campaña negacionista. Uno muy evidente: baste recordar como nuestros mencheviques locales hacían campaña electoral hace treinta y dos años con chaqueta de pana, recio tejido este de mucho abrigo, y como la hacen actualmente con chaquetas de diseño y de tejido ligero para no pasar calor. Algo tendrá que ver el calentamiento global en ello.

Influencia del calentamiento global en la vestimenta menchevique.
Otro efecto menos evidente, pero que no por ello deja de ser de mayor importancia: está viéndose afectado el ámbito de lo trascendente. Un teólogo jesuita, residente en Hispanoamérica y que ha pedido mantener el anonimato, nos asegura que “el hombre, en su soberbia, no es respetuoso con la Creación Divina y que por su adoración al Becerro de Oro está cambiando el clima, lo que perjudica a los más humildes. Tanto es así que la influencia del cambio climático ha llegado hasta el Infierno; allí siguen las almas en pena sufriendo castigos horribles por sus pecados contra sus hermanos, como puede ser la contemplación de imágenes horrorosas, pero el fuego eterno ya no es el fuego eterno”.

Aspecto que tendría actualmente el infierno, debido al cambio climático.
Resulta evidente que tras la exposición de estos argumentos irrebatibles, cualquier intento de continuar a vueltas con la negación es tener ganas de darse de cabezazos contra el triple muro de la verdad, de la ciencia y del socialismo.