Camaradas:
Desde el Tercer Plan Quinquenal de Stalin no habíamos visto un intento de planificación en una materia económica como la que nos trajo ayer el gobierno del Camarada ZPov. Las lágrimas de emoción derramadas por muchos de los miembros del MSV serían capaces de llenar el caudal del río Volga.
A continuación, y tras las oportunas correcciones del Ministerio de Ciencia y Tecnología del MSV, publicamos cada una de las medidas de este nuevo y glorioso Plan que nos salvará de las garras del calentamiento global y el fascismo postfascista.
Se impulsarán las empresas de servicios energéticos, garantizando su seguridad jurídica, facilitando la financiación y ejecutanto contratación pública. Cualquier intento de iniciativa privada será severamente castigada mediante la aplicación del artículo 58.2 de la Constitución rusa. Posteriormente, estas empresas serviles al capital pasarán a control estatal.
El Ministerio duplicará el presupuesto del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía, IDAE, para el apoyo de proyectos estratégicos de grandes empresas y grupos industriales. El IDAE dispondrá de 120 millones de euros, en vez de los 60 millones previstos anteriormente. Además, esta duplicación de gasto público se producirá cada año, de manera que para 2010 el IDAE dispondrá de 240 millones, 480 para 2011 y 960 millones para 2012.
Las empresas acreditadas energéticamente, es decir, empresas con certificado AENOR, tendrán ventaja en la contratación pública. Si además cuentan con la aprobación del Ministerio de Calidad del MSV, tendrán el doble de ventajas a la hora de ser nacionalizadas.
Se firmará un convenio con el Consejo de Consumidores y Usuarios para llevar a cabo campañas de formación e información sobre los instrumentos y beneficios del ahorro energético. Así, el Estado apoyará a todas aquellas empresas que en el futuro sean nacionalizables para fomentar a aquellas empresas que apoyen al gobierno.
Realización de un proyecto piloto de introducción de vehículos eléctricos en colaboración con las Comunidades Autónomas y las Entidades Locales, con el objetivo de demostrar su viabilidad técnica, energética y económica. En el caso de que no sean viables, se asumirá como tal. El objetivo final será demostrar que cualquier proletario carece de la suficiente inteligencia como para elegir por sí mismo lo que quiera hacer con su dinero.
Dentro de los procedimientos de contratación pública, se establecerá un criterio de preferencia sobre los vehículos turismos de clase de eficiencia energética A. Aquellos vehículos que consuman más combustible y puedan alcanzar maleantes serán automáticamente enviados al desguace.
En las flotas de vehículos públicos se introducirá como requisito obligatorio mínimo el 20% de biocarburantes, avanzando al objetivo establecido del 38% en 2012. Para ello, el Ministerio de Agricultura Revolucionaria dispondrá de los medios necesarios para usar todos los alimentos necesarios para solventar la crisis alimentaria que padece el mundo por culpa del capitalismo salvaje.
En relación a los biocarburantes se asegurará el cumplimiento del objetivo del 5,83% del consumo de combustibles para automoción en 2010. Véase el apartado anterior.
El Plan VIVE (Vehículo Innovador – Vehículo Ecológico) permitirá renovar cerca de 240.000 vehículos con más de 15 años de antigüedad. Para 2010, todo el proletariado deberá disponer de un vehículo ecológico que cumpla con los requisitos del MSV.
Se exigirá a los fabricantes de vehículos que informen a los consumidores sobre las emisiones y el consumo energético del vehículo a adquirir, mediante una etiqueta energética comparativa. Estas etiquetas deberán ser memorizadas de manera libremente obligatoria por el proletariado.
Presentación de una propuesta para reducir los límites de velocidad en un 20% de media en el acceso a las grandes ciudades y su circunvalación y en las vías de gran capacidad. De esta forma se pretende fomentar una conducción eficiente en términos de consumo eléctrico. Además, con el ánimo de prevenir más accidentes de tráfico, los airbags de los vehículos serán retirados y sustituidos por cristales rotos en forma de cuchillo. Estos cristales deberán cumplir los requisitos de calidad de Aenor.
Se llevarán a cabo campañas para comunicar e informar a los ciudadanos sobre técnicas de conducción eficiente de vehículos, teniendo que volver a pasar el examen de conducir obligatoriamente.
Movilidad urbana sostenible: se facilitará que los municipios puedan mejorar sus sistemas de transporte público, buscar rutas alternativas y comprar vehículos eficientes negociando con el Banco Europeo de Inversiones una línea específica de financiación. Este plan de urbanismo incluye servicios de Metro para localidades de menos de 25 personas, el control financiero para que, ante la crisis crediticia burguesa que padecemos, el dinero caiga como caido del cielo.
Se incorporarán criterios de eficiencia energética a la hora de determinar la aportación de la Administración Central en la financiación del transporte público de los Ayuntamientos, de tal manera que los recursos siempre se destinen allá donde los más necesitados (es decir, donde menos se necesiten) lo requieran.
Se exigirá a los operadores de red de telefonía móvil garantizar la cobertura en la red de metro de todas las ciudades españolas, aunque les resulte un coste enorme e inútil.
Se acordará con las Comunidades Autónomas y las Corporaciones Locales correspondientes la extensión del horario de apertura del metro durante los fines de semana, de manera que cualquier proletario de bien pueda coger el metro con una severa intoxicación de vodkaína y drogaína sabiendo que el Estado les quiere y les cuida de un modo ecológico, de modo que se reduzca el consumo de energía por uso del coche y aumente por el de Metro.
Se promoverá el transporte urbano en bicicleta, previo acuerdo con las Entidades Locales, apoyando la implantación de sistemas de bicicletas de uso público y carriles bici urbanos, aunque no lo quieran, lo necesiten o se la puedan comprar por su propia cuenta.
En el caso de las ciudades de más de quinientos mil habitantes, se implantarán carriles reservados al transporte colectivo de viajeros, los denominados BUS-VAO. Para ello, se destinarán aquellas calles que sólo dispongan de un único carril.
Planes de movilidad de trabajadores, para los centros con más de 100 empleados. Se establecerán rutas de autobuses para que puedan acceder a su lugar de trabajo sin utilizar el vehículo privado. Este servicio deberá ser pagado por todos aquellas empresas que sean competencia de la primera.
Se optimizarán las rutas aéreas utilizando los pasillos del espacio aéreo del Ministerio de Defensa. Esta medida permitirá reducir la longitud de las rutas aéreas comerciales hasta un máximo del 10%. Los aviones militares tendrán que hacer sus trayectos por los espacios aéreos delimitados por los carriles bici.
Limitación de la temperatura en el interior de los edificios climatizados de uso no residencial y otros espacios públicos, excuyendo algunos lugares como los hospitales. La temperatura no podrá bajar de 26º en verano, ni ser superior a los 21º grados en invierno. Para el año 2010, estas temperaturas serán de libre obligatoriedad en los edificios de uso residencial. Posteriormente, estas temperaturas deberán ser cumplidas por el clima en las vías públicas.
Financiación de las inversiones que promuevan el ahorro energético de las instalaciones. Castigo a aquellas inversiones que no promuevan el ahorro energético.
Se establecerá la obligación de que los edificios nuevos de la Administración General del Estado alcancen una alta calificación energética, aunque se queden sin la energía necesaria.
Se trabajará con la Comisión Europea para eliminar completamente del mercado las de bombillas de baja eficiencia. Será obligatorio el uso de bombillas de alta eficiencia y escasa luz.
Se repartirán gratuitamente, y a través de vales regalo en la factura de la luz, una bombilla de bajo consumo por cada hogar en 2009 y otra en 2010. En total, se expenderán alrededor de 59 millones de unidades. Para 2011, el regalo será de tres bombillas.
Como complemento a la medida anterior se repartirán seis millones de bombillas de bajo consumo, mediante un programa 2×1 para la sustitución voluntaria de las bombillas incandescentes. Obligatoriamente voluntaria, para ser más exactos.
En el caso del consumo eléctrico por parte de la Administración General del Estado, se establecerá el objetivo obligatorio de una reducción del 10% efectiva en la primera mitad de 2009 con respecto al mismo periodo del año 2008, empezando por los colegios y hospitales.
Se mejorará la eficiencia energética en instalaciones de alumbrado público exterior a través del uso de bombillas que no iluminen lo suficiente.
Se reducirá en un 50% el consumo energético de iluminación de autovías y autopistas, de manera que la gente se pueda matar sabiendo que está ayudando en la lucha contra el calentamiento global.
Se impulsará una norma que permita a las empresas ferroviarias urbanas e interurbanas compensar en su factura la electricidad recuperada por frenada. Para ello, la velocidad media de los trenes será de 20 kilómetros/hora.
Para terminar, se disminuirán las pérdidas en transporte y distribución de energía eléctrica porque lo dice el MSV.



