Camaradas, en el Estado Espanyol, está a punto de comenzar una campaña electoral que se puede considerar una contienda ética, moral. Una elección entre los sistemas individualistas de gobernar y el único posible, visto desde los intereses del Pueblo: el sistema colectivista. Basta con mirar a la encuesta de la columna de al lado para comprender que ganará un candidato colectivista. Y, la verdad, aunque sería de desear que ganase un candidato stalinista, el preciso análisis marxista nos indica que las condiciones objetivas no lo permiten y nos tendremos que conformar con nuestro Aleksandr Fiódorovich Kerensky particular, el menchevique ZetaPov, nuestro tonto útil más premiado.
Para los camaradas que no comprender la importancia, para un bolchevique, de las elecciones repetimos, nuevamente, una cita de nuestro admirado Lenin:
[…]Los bolcheviques hemos actuado en los parlamentos más contrarrevolucionarios, y la experiencia ha demostrado que semejante participación ha sido, no sólo útil, sino necesaria para el partido del proletariado revolucionario, precisamente después de la primera revolución burguesa en Rusia (1905), para preparar la segunda revolución burguesa (febrero 1917) y luego la revolución socialista (octubre de 1917)[—]
V.I. Lenin- La enfermedad infantil del “Izquierdismo” en el Comunismo
Pues bien, el MSV no duda del entusiasmo bolchevique de los camaradas en su misión más importante: hacer posible la Revolución que nos llevará a la construcción del Socialismo. Pero el subcomité de Conductas Mejorables ha observado una situación alarmante: el consumo desmedido, por encima de lo aconsejable revolucionariamente, de vodka y otras bebidas, especialmente en los llamados findes. No es que el beber no sea revolucionario, es que su consumo fuera de control (stalinista) lleva a una desinhibición peligrosa: puestos de guardia que se abandonan, vigilancias hechas con desidia, y lo que es peor, en ocasiones se ha observado que dicha desinhibición lleva a levantar la guardia y ligar con enemigos de uno y otro sexo. Y esto, aparte de que no permite mantener la necesaria tensión, nos puede hacer caer en misiones de contra-inteligencia de los enemigos del Pueblo.
El subcomité de Conductas Mejorables ha elaborado un test de alcoholemia, de precisión científica, que debe ser usado por todos los camaradas en estas situaciones. Después de exhaustivas investigaciones se ha comprobado que en los revolucionarios se dan algunos fenómenos muy específicos. Aparte de la visión doble, común a todos, ven, en vez de elefantes rosas, tontos útiles rosas.
Todos los camaradas que se encuentren en esta situación deberán, sin excusa ni pretexto, dejar de consumir y comunicar los resultados al subcomité correspondiente, y después someterse a la terapia reeducativa que se les marque.
Es necesario mantenernos vigilantes y atentos. Hay que mantener la TENSIÓN (…dramatizando)
