April 3rd, 2008 at 5:53 pm
El voraz capitalismo, la globalización y el cambio climático están afectando a cosas a las que nadie hubiera creído que pudieran afectar. Así nos hemos encontrado con que lo que antes era un trasvase ahora se ha transformado en una tubería de suministro temporal de agua.
El descubrimiento de esta nueva alteración se ha hecho al tratar de solucionar el problema que asola a nuestra vecina, y al mismo tiempo hermana, República Soviética de Catalunya (CatalURRSnya) en la que no queda agua ni para tomarse uno un Almax después de una buena calçotada. ¿Cómo han llegado a esta situación? En primer lugar por culpa del cambio climático, pues no llueve a pesar de que en la nación hermana antes lo hacía a diario, según nos cuentan los camaradas indigenistas ecologistas.
En segundo lugar por el agua en sí. ¿Agua? El MSV ya expuso su doctrina y esta no es otra que no existe agua en la naturaleza, sino monóxido de dihidrógeno, al cual nos oponemos. El agua aparece, no diremos que milagrosamente, solo al estalinizar este monóxido. Asumiendo esta doctrina, y en un rasgo de generosidad y desprendimiento que les honra, los camaradas indigenistas pararon la descabellada idea del triunviro bigotudo de las Azores, de enmarañar la geografía del estado con el “trasvase”, conjunto de canales y canalillos que llevaran monóxido a todas partes, incluida CatalURRSnya, pues eran sabedores de los perjuicios que éste podía causar a los hermanos indígenas del estado si no se estalinizaba con cuidado previamente.
Pero por las causas antedichas, ahora no tienen ni agua ni monóxido de dihidrógeno. Algo habrá que hacer ¿no?, así que a algún camarada indigenista se le ocurrió:
-¿Porque no hacemos un transvase sin que nadie se entere? Así no cundirá el pánico entre las masas al saber que hacemos cosas de fachas.
Y dicho y hecho, pero al ir a poner en práctica la idea se descubrió que trasvases, lo que se dice trasvases, ya no existían. Había desaparecido hasta la palabra. Solo quedaba algo parecido: la tubería de suministro temporal de agua.. Y sin trasvase no se puede llevar el agua ni de un vaso a otro, ni del río Segre a Barcelona.
¿Qué hacer entonces? Tan arduo es el problema que solo el estado lo puede solucionar. Ante todo urge estalinizar todo el monóxido existente en CatalURSSnya, incluido el que llevan los coches para la refrigeración, para convertirlo en agua. Primero el estado tendrá que incautar todo el monóxido existente. Luego tendra que cegar todas las tuberías de la distribución, para suprimir esa decadente costumbre burguesa de que el agua llegue a las viviendas. Tan solo se mantendrá el flujo de agua hasta ciertos puntos fijados por el estado y a donde acudirán las masas a recoger su ración en la cantidad que permita su cartilla de racionamiento.
Tengan por seguro los camaradas proletarios catalanes, que con estas medidas tienen asegurado el llenado de sus botijos este verano.
¡¡El socialismo lo soluciona todo!!

Camaradas indigenistas catalanes haciendo pedagogía sobre como abastecerse correctamente de agua.
February 18th, 2008 at 3:17 pm
Camaradas:
La modernidad del mundo capitalista, que edifica sus cimientos en la economía mercantil nacida en las ciudades-estado italianas y en Flandes a fines de la Edad Media (hecho que coincide con el surgimiento del Renacimiento y el Humanismo), desarrollada por el aburguesamiento del mundo occidental y en un advenir que se ha instalado como orden mundial a partir de la Primera Revolución Industrial hacia fines del siglo XVIII e inicios del XIX, se presenta como realidad apabullante hoy a inicios del siglo XXI. Dicha condición, que ha permado a todas las culturas y civilizaciones del planeta, al ser una realidad social avasalladora e inexorable en el siglo XX tras el SUPUESTO derrumbe del socialismo real, se presenta como incuestionable y depredadora existencia socioeconómica, donde el mito del egoísmo humano se despliega como el devenir natural del hombre.
La condicionante axiológica y valor supremo del sistema capitalista de producción, el egoísmo, ha traido como consecuencia la destrucción de milenarias formas de organización social de diversas culturas humanas; pero conlleva un peligro todavía más grave: la destrucción del medio ambiente, cual consecuencia de una relación utilitarista y eficientista del hombre con la naturaleza, representación alfa-omega de la realidad del mundo burgués: la realidad sensible objetivada; no, cosificada, convertida en cosa a la disposición del hombre para ser transformada y encontrar beneficios materiales (PLUSVALÍA), consecuencia teleológica (CAPITALISMO SALVAJE) de dicha relación.
Llevado a la escala ecológica, el neoliberalismo feroz que asola los pueblos de la tierra nunca ha vacilado a la hora de expropiar, manipular, contaminar y destruir todo aquello que le ha resultado conveniente para sus viles intereses. Y, fundamentalmente, su falta de escrúpulos a la hora de contaminar la Tierra ha llegado hasta el punto que el agua se ha convertido en monóxido de dihidrógeno. Tal sustancia, al margen de ser sumamente peligrosa para el socialista de bien, podría tener consecuencias nefastas para la Humanidad:
- Es uno de los principales componentes de la lluvia ácida.
- Es responsable de la erosión de paisajes naturales.
- Acelera la oxidación y la corrosión de los metales.
- Su presencia es causante de fallas en sistemas eléctricos.
- Ocasiona numerosos accidentes automovilísticos, debido a que afecta al sistema de frenado de los vehículos.
- Puede producir muerte por inhalación, pero, irónicamente, las personas que lo consumen pueden morir si dejan de hacerlo regularmente.
- En estado gaseoso, puede producir quemaduras severas.
- Puedes volverte adicto a ella desde el nacimiento.
- Es el principal responsable del calentamiento global.
Sin embargo, el Subcomité de Ciencia Revolucionaria, comandado por el Camarada Spartanov, ha logrado llevar a cabo un proceso químico mediante el cual las moléculas de monóxido de dihidrógeno se convierten en agua. Tal reacción química se llama “bolchevización”, y a través de un complejo de procesos físicos y químicos, basados en la nacionalización, control de precios, regulación estatal y demás, consiguen un agua pura, cristalina y apta para el consumo. Incluso, gracias al asombroso trabajo con la nueva máquina de rayos N que ha puesto el MSV a disposición de los científicos de la Universidad de Novokuznetsk, hemos logrado captar imágenes ilustrativas de tales moléculas…

No obstante, tales reacciones químicas de bolchevización han logrado lo impensable: ¡¡Agua apta para el consumo proletario!!

Stalin nos guíe ante los descubrimientos de sus fieles.