July 7th, 2005 at 8:32 am
La codicia es un claro pecado capitalista, propio de los arrebatadores de la plusvalía y mercenarios del capital. Es por ello que nos extraña detectarla en el Camarada Harov, que de nuevo aspira al premio Iosiv, con un extraordinariamente fino análisis de la situación politicoeconómica internacional, presentándonos con meridiana claridad los principios del imperialismo más atroz:
“Tras cada una de estas reuniones la pobreza se afirma, las enfermedades se extienden, el ambiente sigue recogiendo las partículas negativas de la producción industrial y militar sin control. Ya se sabe que los ricos no tienen el menor interés en dejar de serlo; no ven razones para cederles nada de lo que tienen, y prefieren, como es fácilmente visible, gastar su dinero en armas y soldados para contener a los pobres.“
Lo que también está meridianamente claro es que el premio Iosiv del mes de julio ha hecho renacer al niño republicano, pero el MSV confía en que el Camarada Tutankamonov no pretenda acaparar todos los premios Iosiv de aquí en adelante y que dicho acto antisocialista quede impune: siguiendo la más noble tradición comunista, debería usar seudónimos. Por ejemplo, мумия.
July 4th, 2005 at 10:31 pm
El politburó en pleno de MSV ha decidido no apoyar la candidatura de Moscú para los Juegos Olímpicos del 2012. El motivo principal bien claro: la prohibición de igualar mediante hormonas hombres y mujeres, una noble tradición socialista (¡gloriosos tiempos de la RDA y el campeón Andreas Krieger!) que choca con la corrupta moral imperialista, basada en la brutal superioridad física del hombre sobre la mujer: en el capitalismo, todo es prohibición y opresión. Sólo con el Socialismo hombres y mujeres serán Libres.

Nuestra campeona de gimnasia rítmica con su cinta, tras conocer la noticia.
July 3rd, 2005 at 9:00 pm
(texto de Juan Marguch proporcionado por el Comisariado de Vigilancia de Prensa y Cultura del MSV. El autor ha reconocido los errores de la versión original y ha corregido de su puño y letra las derivas imperialistas del mismo -notas en cursiva-)
Todo comenzó en un atardecer del 30 de agosto de 1935, en la aldea de Kadievska, en Ucrania. Un camarada llegó a la pequeña casa del minero Alexei Stajanov. Era Konstantin Petrov, que se desempeñaba como partorg (es decir, comisario político) en la mina Irmino Central, una de las más importantes de la riquísima cuenca minera del Donbass.
El camarada Petrov estaba bastante preocupado porque no se habían alcanzado las metas fijadas por el Plan Quinquenal. Su preocupación tenía un fundamento tirando a plomo, porque nada desagradaba más al camarada Josef Vissarionovich Diugashvilli que no se cumpliesen las cotas de producción que sus tecnoburócratas de la planificación centralizada establecían desde Moscú, a millares de kilómetros de distancia con pleno conocimiento de las necesidades del Pueblo.
Por lo general, los equipos de trabajo de la Ogpu (antecedente de la NKVD, antecedente del MVD, antecedente del KGB, antecedente del FSB, y siempre el mismo terrorismo de Estado órgano de seguridad popular) solían expresar con un tiro en la nuca el desagrado del Padrecito de los Trabajadores. Si el Padrecito y sus bienamados hijos del servicio secreto se despertaban benévolos, el plomo de la bala se trocaba por el hielo de Siberia, servido en alguno de los establecimientos de la acreditada cadena de albergues Gulag.
El preocupadísimo partorg camarada Petrov explicó al atemorizado consternado camarada Stajanov que debía hacerse un esfuerzo extraordinario para superar las marcas de extracción de carbón en Irmino, que estaban demasiado bajas, a pesar de que había llegado una partida de martillos neumáticos, porque el 101 por ciento de los mineros era una pandilla de alcohólicos no abrazaban con plena devoción la fe estalinista.
¿Por qué había elegido a Stajanov para contarle sus cuitas, si al fin de cuentas era un campesino transformado en minero y ni siquiera era afiliado al Partido Comunista? Sigue siendo uno de los grandes misterios de la historia. Quizá porque no bebía tanto Quizás Stalin mismo se lo sugirió. Lo cierto es que Petrov demostró poseer un sexto sentido para identificar al hombre justo para el momento justo y en el lugar justo.
La que ni dijo lo justo ni estuvo en el momento justo ni en el lugar justo fue la camarada Dusia Stajanova, la esposa de Alexei, quien aconsejó a su marido que no se metiera en problemas. El camarada Petrov le hizo ver que ella misma podía verse metida en problemas si alguien interpretaba su oposición como un sabotaje. Por aquellos años (precisamente los umbrales de las grandes purgas que costaron la vida de millones de inocentes a los contrarrevolucionarios), la mera suposición de sabotaje se recompensaba con la Orden del Plomo en la Nuca. El camarada Alexei Stajanov aconsejó a su mujer que no se metiera en problemas.
En la noche de ese mismo 30 de agosto de 1935, Alexei Stajanov descendió a la mina, agarró el martillo neumático y en un turno de seis horas de trabajo extrajo 102 toneladas de carbón, equivalentes al 10 por ciento de toda la producción diaria de Irmino. La noticia de su hazaña se propagó por el continente soviético e instantáneamente surgieron millares de émulos. Había nacido el stajanovismo. Un zapatero cosió 1.008 suelas en un solo día, un bailarín del Bolshoi superó las metas fijadas por el comisariado del Plan Quinquenal e inspirado por el genial pensamiento del Padrecito de los Pueblos quedó suspendido en el aire hasta que se durmieron los cronómetros, el camarada Popov superó la barrera de los tres mil versos en odas a Stalin escritos en un solo día. Un minero siberiano extrajo 364 toneladas de carbón, otro llegó a las 778, otro a las 981. El 29 de noviembre, Vladimir Machekin, de la mina Prokopievsk no descansó hasta dejar un hueco así de grande en las entrañas del planeta: 1.466 toneladas de carbón.
Stajanov se había convertido en un héroe de la Unión Soviética. Recorría el imperio dando conferencias sobre la influencia del pensamiento (o lo que fuere) de Stalin sobre la producción socialista, científicamente superior a la metodología capitalista. En los desfiles del 1° de mayo y del 7 de noviembre aparecía junto a los jerarcas del Kremlin en el mausoleo de Lenin. De ganar 500 rublos por 24 turnos de trabajo pasó a cobrar mil rublos por 14 turnos intensivos. Y a medida que avanzó en la jerarquía burocrática, trabajó cada vez menos (como es obvio) y tuvo cada vez más un mejor tren de vida (esto es de manual) se entregó con aún más fuerza a la causa estalinista. Hablando de tren, parece ser que a Dusia la embarcaron en uno que partió con rumbo desconocido los remordimientos por su falta de amor a Stalin la destruyeron; nunca más se la volvió a ver. Tampoco a 134 mineros de Irmino que fueron procesados y la mayoría de ellos beneficiados con estadías de por vida en la acreditada cadena de albergues Gulag y otros condecorados con la Orden del Plomo, por ser estimados como saboteadores que no lograron superar, ni siquiera igualar, la marca del gran Stajanov.
En tanto, el héroe del trabajo estaba dedicado con exclusividad a su trabajo de héroe, frecuentaba a la high society de la Nomenklatura y se hizo íntimo amigo de Vassili Diugashvilli, uno de los hijos de Stalin, alcohólico crónico. Durante la Segunda Guerra Mundial, fue puesto al frente de un complejo minero en Karaganda, en Kazajstán, donde alcanzó las heroicas metas de fracaso habituales en los burócratas ejemplares. Lo trajeron de vuelta a Moscú y lo nombraron jefe de Emulación Socialista del Trabajo en el Comisariado Popular del Carbón, para desempeñar la delicada misión de condecorar a los mineros stajanovistas. A medida que accedía a los bienes exclusivos de la Nomenklatura (automóviles, casas de campo, temporadas de verano en Crimea), bebía más y más.

La muerte de Stalin inició su ocaso. Nikita Jruschov, que sabía de minería, lo despachó destinó a un alejado rincón del imperio, de donde lo rescató la llegada al poder del paleonoble stalinista Leonid Brezhnev. Pero sus días ya no tuvieron el esplendor del pasado. Como su viejo y extinguido amigo Vassili, se había convertido en un alcohólico crónico. Fue necesario un gran esfuerzo médico para ponerlo en condiciones de relativa sobriedad que el 30 de octubre de 1970 le permitieron recibirrecibió, muy tardíamente, la medalla de Héroe del Trabajo Socialista, toda una ironía del destino, porque hacía varios lustros que había dejado de trabajar: prácticamente desde el día en que descendió a la mina y en seis horas desató una gigantesca locura colectiva.
En 1975, destruido por los delirium tremens, lo internaron en una clínica psiquiátrica, donde murió loco dos años después. La mina de Kadievska fue bautizada Stajanov. Por entonces, ya integraba la pequeña elite de seres humanos cuyo nombre se ha transformado en sustantivo o en adjetivo calificativo. Se denomina stajanovista a quien realiza un esfuerzo extraordinario en el trabajo, aunque últimamente, sobre todo desde que se derrumbó el socialismo real, ese vocablo asumió un sentido irónico: stajanovista es ahora quien se entusiasma excesivamente por el trabajo…
July 1st, 2005 at 7:39 pm
Se convoca para el sábado 2 de julio una manifestación del Orgullo Estalinista. De nuevo, es más que probable que otros colectivos minoritarios pretendan adjudicarse lo que será una nueva demostración de fuerza del MSV: todo el poder para los soviets, todo el poder para el MSV.

Pancarta oficial de la convocatoria
July 1st, 2005 at 9:24 am
Fino y acertado análisis del converso Harov Tecgleninsky sobre las elecciones gallegas: Fraga… la verdad es que un triunfo consérvale: perder por un puñado de votos y por un diputado quiere decir que una enorme cantidad de gallegos, de fuera y de dentro, hubieran querido que todo siguiera igual. Como en 1936.
Esta fino y profundo análisis del panorama gallego hace merecedor, al longevo socialista, del premio Iosiv del mes de Junio.

Alegría desbordante del galardonado tras el conocimiento de la noticia.
June 30th, 2005 at 5:30 pm
Inspirados por el camarada Gorilov, y con objeto de recordar la perversidad contaminante intrínseca del neocapitalismo, un grupo de investigadores en cautividad relativa ha desarrollado un nuevo aerosol que respeta el medio ambiente:
TROSKYOTO

Los mata bien muertos.
June 29th, 2005 at 1:40 pm
Tras un largo proceso de elucubración, el Comisario Piotr Solbesky ha seguido el ejemplo del Comisario Montillov, y ha desvelado una nueva sección del plan quinquenal que el MSV prepara para la felicidad del proletariado. En esta ocasión, el Plan para la Gloria Económica se refiere al consumo de petróleo, oro negro que los camaradas comunistas del medio oriente extraen gracias a la tecnología de la madre Rusia.
El objetivo a corto plazo de esta decisión es, en palabras de la Pasionaria 2.0, que “los ricos dejen de ir en Audi y vayan en cercanías”. El Comisario, con una visión más centrada, matiza que “los ricos deben ir en patinete hasta el Gulag“.
El MSV estima, en cualquier caso, que tanta transparencia empieza a ser preocupante, y resulta más propia de cochinos troskos que de camaradas estalinistas. Desde aquí saludamos a los seguidores de este nuevo Glasnost, y les recomendamos que tengan especial cuidado con su salud.
June 28th, 2005 at 2:03 pm
Gracias a las gestiones del camarada Hugov, el MSV toma el poder en Galicia. Los pazos del noroeste ya acondicionan sus campos y se apresuran en dar la bienvenida a un nuevo tiempo de prosperidad.
El mercadeo de votos, propio de los sistemas ultraliberales, ha sido combatido con sus mismas armas: el Comisario para Asuntos Electorales (figura de corta duración) ha logrado evitar que los votos de los ciudadanos antidemocráticos lleguen a su destino. El MSV velado porque las urnas expresasen la auténtica voluntad popular a ambos lados del Atlántico: el fin de la OTAN es inminente.
El corsario de la plusvalía, Mr. Danger, sólo puede observar la destrucción del organigrama imperialista, construido sobre el sudor y la sangre de los trabajadores oprimidos. Los golpes de Estado orquestados por la CIA no son efectivos, el Futuro sólo tiene un color: el Rojo.
June 27th, 2005 at 2:40 pm
Una militante socialista se atreve a relacionarse con un fascista. ¿Cómo se ha llegado hasta aquí? Podemos perdonar la incompetencia de los dirigentes socialistas para seleccionar a los nuevos camaradas, pero no así su tibia reacción al descubrir la enésima conjura (otra más) neocapitalista.
Recordemos uno de los principios básicos del Comunismo: sólo puede haber amor a Stalin. La única utilidad de las relaciones pasionales es el fin biológico, y el uso de las confidencias de cama para denunciar al cónyuge a los órganos del Partido.
Los dirigentes socialistas deberían releer 1984: Rubalcaba debería ejecutar el papel de O’Brien en esta reedición del amor furtivo entre Winston y Julia. ¿Acaso hay frase que encierre más amor que la pronunciada por Winston? ¡A Julia! ¡Hacédselo a Julia! Me da igual lo que le hagáis….

June 26th, 2005 at 5:02 pm
Pese a la consabida supremacía del cine español, el MSV ha permitido la aparición en cartelera de “La Guerra de los Mundos”. Este docudrama muestra con precisión la lucha del proletariado frente a la uña ponzoñosa del neoliberalismo, ansioso por conquistar el mundo y sustituir los bosques por parqué bursátil.
En esta ocasión, los agentes de bolsa alienígenas, aterrizan en el tranquilo y próspero kovjós Tierra, a bordo de sus grandes corporaciones bancarias y cadenas de supermercados. El objetivo que albergan bajo sus sombreros de copa es claro: encontrar nuevos proletarios a los que arrebatar la plusvalía.
Tomislav Cruisof y Stepanovic Spielbergoras muestran de nuevo su condición próxima a los postulados estalinistas, que ya fueron ampliamente alabados con ocasión de su explicación de la bondad de las sentencias preventivas (Minority Report).
Dado su carácter de documental, podemos avanzar que, siguiendo con la dialéctica de la Historia, la terrible amenaza del mercado será vencida por al valeroso espíritu de los pueblos del mundo, unidos bajo el aliento e inspiración del Padre.