¡Ya está!
No nos ha quedado más remedio que tomar cartas en el asunto y hacerlo nosotros, debido a que la justicia del vil capital se empeña en poner una serie de trabas a Garzonov argumentando que es un prevaricador por, entre otras razones, prolongar las diligencias, atribuir delitos ya prescritos a personas que ya han fallecido (eso lo desmontamos ahora mismo) y que además existía una amnistía previa así como la incompetencia de la Audiencia nacional para juzgarlo.
Para empezar, Franco está aún vivo, le hemos encontrado en Galicia tratando de hundir otro petrolero, y por otra parte, eso de la amnistía, según la izquierda ibérica, es sólo para el glorioso bando republicano.
Finalmente, concluimos diciendo que es una vergüenza que la justicia burguesa tenga tantos motivos tasados para empaquetar a los enemigos del pueblo, en las dictaduras del proletariado Garzonov podría haberle metido un puro a quien él quisiera sin todas estas molestias de un procedimiento previamente establecido y conforme a derecho.
Imagen del dictador una vez puesto entre rejas por nuestros agentes.












