Los camaradas Kasfelinsky y Petrov nos han recordado cómo actúa un gobierno cuando algunos individuos del pueblo no muestran la pasión que el partido exige en un momento determinado. Así, ha decidido, en un acto de total justicia, enviar a un campo de trabajo a aquellos que no lloraron lo suficiente la gigantesca pérdida del Querido Líder.
Es incomprensible que alguien no haya sentido tamaña desaparición de un modo ostensible, no obstante, la próxima vez no habrá excusa posible, el MSV ha inventado el “ayayayayayayay” un aparato que, una vez aplicado en la parte del cuerpo que cada uno considere que le resultará más doloroso, permitirá llorar y retorcerse de dolor ante las autoridades correspondientes.
Algún contrarrevolucionario ha dicho que nuestro invento ya estaba inventado como “cascanueces”, lo que demuestra una absoluta falta de cultura, porque tal nombre corresponde a un ballet que interpretó, entre otros, el traidor a la causa soviética Mijaíl Baryshnikov.










