By McCarthy
Camaradas:
Mucho se está hablando últimamente de sobres. Y no precisamente porque el servicio de Correos funcione mal, que desde que gobiernan los contrarrevolucionarios va cada vez peor, sino porque hablamos de dinero negro, de dinero obtenido mediante la corruptela y el latrocinio.
En resumen, ¿qué es lo que ha ocurrido? Ni más ni menos que los capitostes del partido burgués, ahítos de dinero sucio donado por pérfidas empresas que han empleado para ello sus ilícitas plusvalías arrancadas a la sangre y al sudor de la clase trabajadora, se han dedicado a repartirse entre ellos sobres con abultados fajos de billetes. Con nocturnidad y alevosía se han enriquecido ilícitamente, de la mano de un tal Bárcenas, cabecilla de toda la trama corrupta.
¿Y sabéis que es lo peor de todo esto? Que a las fuerzas de progreso no nos ha llegado nada. Ni un pernil. Ni una mísera tarjeta regalo del El Corte Inglés, ni nada de nada. Eso indica que la izquierda está en horas muy bajas y que urge realizar acciones de represalia para que nos muestren algún respeto, principalmente en forma de maletines.
Nada más enterarse de tan graves hechos, el camarada Rugalkaev ha montado en cólera y ha ido derechito a pedir explicaciones a los fascistas. Parece que algo le ha molestado mucho y no acertamos a adivinar qué es…

P.D.: El camarada Rugalkaev, líder del partido menchevique, se ha apresurado a aclarar que en su partido “no hay un euro negro”. El MSV ha consultado a reputados expertos en la materia que se han apresurado a certificar que los billetes de euros son de color azul, rojo, verde, amarillo y morado, desconociéndose la existencia de billetes o monedas de color negro, por lo que nos felicitamos por la exactitud y veracidad de las palabras del líder menchevique. Ante todo, honradez y transparencia.








