Estamos cada vez más cerca del día en que festejamos su llegada a este mundo, y ese día es, ni más ni menos que el 18 de diciembre, fecha del nacimiento del Padrecito.
Ya tenemos preparada una fiesta que van a temblar los cimientos del planeta, música a todo volumen y coreografías varias que acompañen a la misma.

Vendrá a continuación un delicioso relato sobre las bondades del Padrecito.
Finalmente, el momento cumbre de la celebración, la tarta sorpresa, para ello hemos pedido la inestimable colaboración de las camaradas Albondigova y Almeidasky quienes saldrán desde dentro del pastel en el momento posterior a que Él sople las velas. Se ha solicitado al pastelero que haga dicha tarta de tal manera que sea capaz de soportar cuatro toneladas de peso, una superficie de dieciséis metros cuadrados y una altura que no supere el metro y medio.

Recreación del momento en que nuestras camaradas saldrá del gran dulce y nuestros próceres tratarán de mantener la compostura habitual en ellos.
El pueblo, como siempre, estará también invitado al magno evento, a una distancia prudencial, evidentemente, así que obligamos recomendamos a todos a tener su regalo preparado para el Padrecito.











