Hemos mandado a parar la quema de documentos que estábamos llevando a cabo, cuando empezó el recuento de votos, vimos como la bandera verdiblanca se agitó y ondeó con su imagen en el centro.
Era Él, en persona, haciendo posible el milagro, luego nos dimos cuenta de que nada iba a cambiar, de que la política de progreso iba a continuar y que, con ella, pervivirían los ERES, las empresas financieras que inventan informes, los casos como los de Mercasevilla, de los camaradas que usaban la VISA para darse mariscadas y sacarse fotos con todo orgullo, de los que se iban de putas con el dinero del pueblo para luego explicarle a éste lo macho que puede llegar a ser un progresista, una de las regiones con mayor paro de Europa (¿Acaso es preciso el trabajo?) y mayor fracaso escolar (la enseñanza LOGSIANA es más que suficiente) en definitiva, un paraíso socialista más.
Por cierto, en el territorio astur, o AstURSS, aún podemos gobernar si los contrarrevolucionarios apoyan al partido menchevique, no lo descartemos, tenemos un premio Niceto preparado por si acaso.








