Otra gran aportación de McCarthy.
Camaradas:
La pandemia fascista que padecemos actualmente ha situado al MSV, punta de lanza de la revolución proletaria, como islote de rojo socialismo en un mar azul gaviota; y no contéis con la ayuda de los mencheviques, porque el excandidato Trino, aquél en quien teníamos depositadas grandes esperanzas, parece afectado por una senilidad terrible que le ha despojado de su natural ferocidad, lo que unido a la desbandada en la que se han sumido sus huestes, hace que nos hayamos quedado sin aliado alguno en tan sombrío momento histórico.
No cabe decirlo de otra manera: estamos sitiados por hordas de pperos furibundos que, ebrios de éxtasis liberal-conservador, se entregan con frenesí a la barbarie pequeñoburguesa, bajo la dirección y organización de esos repugnantes sujetos que, sin pudor alguno, se autodenominan sacerdotes de la nefasta Iglesia católica. Y a tal nivel de degeneración capitalista ha caído este gran país de concordia y progreso que uno de los más preclaros intelectuales del menchevismo, Julen Mariansky, prefirió morirse el mismo día de las elecciones antes que vivir en semejante estado de vergüenza.
Las primeras consecuencias del duro bloqueo al que el MSV está ahora sometido no se han hecho esperar: los envíos de perniles y lacones al komisariado han cesado completamente, al Gran Timonel le han desposeído del título de hijo predilecto de Carcajona, además de retirar su nombre de la calle principal del pueblo y rebautizarla como “Avenida del Generalísimo”, la dacha del camarada Bulganin está amenazada de derribo por la construcción, ahora dicen que ilegal, de una cheka, un búnker y un depósito de armas pesadas y, para más desolación, las bailarinas del Bolshoi que acudían a esa dacha a amenizar el dorado retiro del camarada Bulganin tienen ahora la desfachatez de pretender que las paguemos por sus servicios, enviando a la sede del Partido sus facturas donde nos exigen unas cantidades exorbitantes y en las cuales, con la única intención de vejarnos, incluyen el 18% de IVA.
Pero el mayor peligro acecha en la calle. Cuidaos de que alguna palabra, algún gesto involuntario, delate vuestra condición de hombres de progreso. De ocurrir esto, inmediatamente incontables legiones de pperos os rodearán, os inmovilizarán, os atacarán y… y…. [¡oh, loado Koba, da fuerza y entereza a la mano de este humildísimo komisario para escribir tan terribles cosas!] os convertiréis en… en… ¡¡demócratas!! y… y… en… ¡¡capitalistas!! Y tras el ataque ppero, cuando notéis que sois capaces de hablar con toda naturalidad y pleno convencimiento en favor de la propiedad privada, la herencia, la democracia, el pluralismo político y los derechos humanos, vuestro cerebro estará en tan avanzado estado de descomposición política que únicamente el piolet, medicina suprema del socialismo, será capaz de erradicar esa peligrosa infección de vuestro cuerpo.
Por todo lo expuesto queda meridianamente claro que la máxima prioridad de los militantes del MSV es, simple y llanamente, la de sobrevivir a la apoteosis del fascio mesetario y opresor. Para ello, el Partido ha publicado una completa guía de supervivencia que os enseñará a conocer y temer a vuestro enemigo, a reconocerlo bajo sus variadas formas, a eludir su acoso y derribo, sus hábitos y costumbres, sus tácticas de caza política, las armas más eficaces para combatirlo (las ideológicas y las otras) y, por último, el perfecto conocimiento de la disciplina del camuflaje urbano para salir airosos ante cualquier situación. Especial importancia cobran los capítulos dedicados al equipo de emergencia que todo buen socialista debe tener a mano (vodka, una foto del Padrecito, un piolet y un ejemplar de “El Capital” comentado por Iñaki Gabilondo) y el referido al arte del uso de la peluca y los disfraces en general, escrito de puño y letra por el mismísimo camarada Carrillov, todo un referente en la materia.
