El gobierno menchevique ha decidido recuperar el impuesto sobre el patrimonio, algo que, para el MSV, siempre será insuficiente, faltan los impuestos por respirar, pasear, pensar, comer, hablar, leer o haber tratado (aunque no lo hayan hecho) de hacer alguna de estas actividades u otras distintas.
Los liberales (y perdón por tener que usar esta palabra) suelen soltar la milonga de que un Estado que tenga bajos impuestos recauda más, según les dijo un tal “ronalrigan“, que ya ha sido puesto en busca y captura por los agentes de este glorioso movimiento. Todo progresista sabe que un Estado recauda más si revienta a impuestos a las personas, animales, plantas y seres inertes, tan sólo hay que, una vez establecidas las tasas, poner en marcha un sistema de represión de tal magnitud que el contribuyente tiemble con sólo pensar en tratar de eludir algún impuesto.

El mencionado impuesto tiene como fin gravar (sí, con uve) el patrimonio neto de las personas físicas. No obstante, sabemos que esta “güeb” es seguida por los grandes próceres del socialismo ibérico, razón por la cual pasamos a calmarles mediante el listado de personas que hemos decidido que estén exentos de pagar el mismo y son los camaradas:
Rouresky.
Cebriansky.
Ana Manuel, Victor Belén y demás miembros de la zeja y SGAEV.
Los líderes de los sindicatos verticales, Mendaz y Toxo-moxo.
El camarada Bonov y sus niños, así como el camarada Chavesky y los suyos y practicamente todo el gobierno menchevique en peso.
Igual nos queda alguno por ahí que no hemos citado, pero si pasa por nuestras dependencias ya le informaremos sobre la exención al mismo.
Por lo demás, aquellos trabajadores que hayan estado ahorrando una serie de cantidades o hayan adquirido con su esfuerzo una serie de bienes que sepan que tal acto contrarrevolucionario será dura y severamente castigado por el Partido. Finalmente, los tramos del IRPF seguirán subiendo, así como las retenciones practicadas a aquellos pocos que aún mantienen su empleo y también a parados y pensionistas.








