By McCarthy
El MSV, haciéndose eco de las miles de solicitudes recibidas para que el ídolo del Pueblo, Sánchez Gordillinsky, sea el protagonista de un videojuego formativo, ha considerado que el momento político es propicio para ello. Por lo tanto, presentamos en primicia el videojuego que está destinado a hacer furor este verano: “Company of soviets”.
Asumiremos el rol del camarada Gordillinsky y, al mando de nuestro propio sindicato agrario, asaltaremos uno por uno los reductos del fascismo en AndalURSSía. Iniciaremos nuestra particular lucha de clases asaltando un puesto de pipas callejero de carácter marcadamente burgués y reaccionario, para, a partir de ahí, ir conquistando objetivos de mayor enjundia: Mercadonas, Carrefoures, hoteles de lujo… incrementándose progresivamente las dificultades.
¿Tienes madera de líder progresista? Demuéstralo poniéndote al frente de tus tropas y dirigiendo el asalto, heroicamente, desde la retaguardia armado con un megáfono de grueso calibre. No te preocupes por las bajas: todas son aceptables mientras logres los objetivos asignados. Además, tú tienes inmunidad parlamentaria, que para eso te lo has currado. Los demás son peones al servicio de los objetivos del Partido y serán reemplazados con nuevos reclutas que te proporcionarán los banderines de enganche de tu sindicato.
En los escenarios rurales tus tropas darán lo mejor de sí, pero ten mucho cuidado en los escenarios urbanos: tus jornaleros berserker verán severamente mermadas sus capacidades combativas. Afortunadamente, en estos escenarios podrás contar con fieles aliados: sindicalistas urbanos, perroflautas, red skins, okupas y diversos colectivos antisistema que se unirán alegremente a ti en cuanto comience la lucha. Ponlos en vanguardia y no te preocupes si caen a mansalva ante las fuerzas represoras policiales: para eso están, de carne de cañón. Además, cuantos más elimine ahora la policía menos trabajo tendrás, el día de mañana, en exterminarlos cuando dejen de ser útiles.
Pero el liderazgo que ostentas exige que cumplas otro tipo de cometidos. Como zampolit supremo de tus tropas deberás elevar su moral mediante las imprescindibles sesiones de adoctrinamiento revolucionario marxista-leninista para mantener intactas su determinación y sed de victoria. Adicionalmente, tu deber será el de vigilar estrechamente a tus hombres para que no se contagien de los vicios que rezuman los antros burgueses que asaltes: con que los pruebes tú, para conocer a fondo al enemigo, es más que suficiente. La tokarev impone mucho respeto, así que úsala discrecionalmente, o aleatoriamente si es preciso.

Pasa revista a los nuevos reclutas que acudan a tu llamada y, teniendo en cuenta sus cualidades, asígnales los puestos que más te convengan. A los más rapaces y ladrones puedes ponerlos a requisar alimentos y suministros varios, necesarios para que puedas continuar tu lucha. Los más fornidos y menos inteligentes serán candidatos idóneos para formar parte de tu guardia pretoriana. Pero ándate con ojo avizor para que entre los reclutas no se te infiltren intelectuales, liberales, trotskistas o elementos socialmente indeseables. En estos casos deberás entretener a tus huestes organizando un juicio popular sumarísimo que culminará con la inevitable ejecución de la morralla contrarrevolucionaria.
Y, por último, está la misión más importante. Deberás custodiar, aún a riesgo de tu vida, el emblema sagrado del que emana todo el poder dirigente. Tu Iphone debe estar seguro en todo momento. Si ves que algún colaborador tuyo lo mira con ojos codiciosos apiolétalo sin compasión y demuestra que eres el macho dominante de la manada.
