Monthly Archives: septiembre 2012

Company of Soviets

By McCarthy

El MSV, haciéndose eco de las miles de solicitudes recibidas para que el ídolo del Pueblo, Sánchez Gordillinsky, sea el protagonista de un videojuego formativo, ha considerado que el momento político es propicio para ello. Por lo tanto, presentamos en primicia el videojuego que está destinado a hacer furor este verano: “Company of soviets”.
Asumiremos el rol del camarada Gordillinsky y, al mando de nuestro propio sindicato agrario, asaltaremos uno por uno los reductos del fascismo en AndalURSSía. Iniciaremos nuestra particular lucha de clases asaltando un puesto de pipas callejero de carácter marcadamente burgués y reaccionario, para, a partir de ahí, ir conquistando objetivos de mayor enjundia: Mercadonas, Carrefoures, hoteles de lujo… incrementándose progresivamente las dificultades.
¿Tienes madera de líder progresista? Demuéstralo poniéndote al frente de tus tropas y dirigiendo el asalto, heroicamente, desde la retaguardia armado con un megáfono de grueso calibre. No te preocupes por las bajas: todas son aceptables mientras logres los objetivos asignados. Además, tú tienes inmunidad parlamentaria, que para eso te lo has currado. Los demás son peones al servicio de los objetivos del Partido y serán reemplazados con nuevos reclutas que te proporcionarán los banderines de enganche de tu sindicato.
En los escenarios rurales tus tropas darán lo mejor de sí, pero ten mucho cuidado en los escenarios urbanos: tus jornaleros berserker verán severamente mermadas sus capacidades combativas. Afortunadamente, en estos escenarios podrás contar con fieles aliados: sindicalistas urbanos, perroflautas, red skins, okupas y diversos colectivos antisistema que se unirán alegremente a ti en cuanto comience la lucha. Ponlos en vanguardia y no te preocupes si caen a mansalva ante las fuerzas represoras policiales: para eso están, de carne de cañón. Además, cuantos más elimine ahora la policía menos trabajo tendrás, el día de mañana, en exterminarlos cuando dejen de ser útiles.
Pero el liderazgo que ostentas exige que cumplas otro tipo de cometidos. Como zampolit supremo de tus tropas deberás elevar su moral mediante las imprescindibles sesiones de adoctrinamiento revolucionario marxista-leninista para mantener intactas su determinación y sed de victoria. Adicionalmente, tu deber será el de vigilar estrechamente a tus hombres para que no se contagien de los vicios que rezuman los antros burgueses que asaltes: con que los pruebes tú, para conocer a fondo al enemigo, es más que suficiente. La tokarev impone mucho respeto, así que úsala discrecionalmente, o aleatoriamente si es preciso.

Pasa revista a los nuevos reclutas que acudan a tu llamada y, teniendo en cuenta sus cualidades, asígnales los puestos que más te convengan. A los más rapaces y ladrones puedes ponerlos a requisar alimentos y suministros varios, necesarios para que puedas continuar tu lucha. Los más fornidos y menos inteligentes serán candidatos idóneos para formar parte de tu guardia pretoriana. Pero ándate con ojo avizor para que entre los reclutas no se te infiltren intelectuales, liberales, trotskistas o elementos socialmente indeseables. En estos casos deberás entretener a tus huestes organizando un juicio popular sumarísimo que culminará con la inevitable ejecución de la morralla contrarrevolucionaria.
Y, por último, está la misión más importante. Deberás custodiar, aún a riesgo de tu vida, el emblema sagrado del que emana todo el poder dirigente. Tu Iphone debe estar seguro en todo momento. Si ves que algún colaborador tuyo lo mira con ojos codiciosos apiolétalo sin compasión y demuestra que eres el macho dominante de la manada.

Otro videojuego de progreso

By McCarthy:
Tras el espectacular éxito del videojuego “Call of Puty”, que en pocos días ha recaudado varios millones de cupones de cartilla de racionamiento, el MSV, con el objeto de proporcionar una formación integral a nuestros pioneritos, lanza un nuevo juego en la línea educativa del anterior.

En este caso asumirás la personalidad de Guerrerov, alto jerarca del Partido. A tus manos ha llegado una importante suma de dinero proveniente de la UE para financiar expedientes de regulación de empleo y tu primera misión está clara. Siguiendo las instrucciones del Partido te encargarás de que, falseando las cuentas, todo ese dinero sea redistribuido correctamente entre miembros prominentes de la nomenklatura política y sindical progresista. Si algún genuino desempleado se queda sin cobrar que se joda, que el dinero del Pueblo no está para malgastarlo en el vicio burgués de sobrevivir. Si el Partido te pide que metas en los listados a miembros de la nomenklatura que aún no habían nacido en el momento de iniciarse el período de cotización que da derecho a la ayuda no preguntes, que la lógica es una lagartona contrarrevolucionaria que no te traerá nada bueno.

Pero aquí no acaban tus tareas. Como bien sabes, hacer la revolución no está reñido con pasárselo pipa. Por ello tu siguiente misión será obtener cuantos puntos de jovialidad puedas conseguir. El tabaco, el alcohol y el marisco dan bastantes puntos, pero nada como una buena raya de coca o una orgía putera de aúpa para elevar tu contador a cifras estratosféricas. Pero el vicio es caro y necesitarás cómplices, así que deberás cobrarte suculentas comisiones a cargo de los ERE para financiar tus actividades nocturnas y contratar chóferes joviales que te secunden en tus espectaculares francachelas. Mete la mano en la caja sin complejos para subvenir a tus necesidades: lo importante no es lo que trinques, sino que no te pillen.

Y aquí entran en juego tus enemigos. Magistrados opusitas y periodistas a sueldo de la caverna reaccionaria intentarán ensuciar tu nombre asociándote a diversas conductas delictivas. Ignora olímpicamente tales acusaciones, que jamás se ha visto que un representante del Pueblo acate, ni por asomo, las normas represivas burguesas del Código Penal vigente.

Si por azar eres detenido, utiliza tus influencias para que tu caso pase al juzgado de algún juez progresista que te liberará inmediatamente, además de procesar a los policías fascistas que han osado ponerte la mano encima. Pero si tienes la desgracia de caer en un juzgado meapilas y reaccionario, podrás utilizar tus puntos de jovialidad para activar el comodín de Garzonov, que acudirá raudo a defenderte contra viento y marea. Si aún así acabas en la cárcel, recuerda, camarada, que ni se te ocurra quebrantar la omertá socialista: podrías resbalarte con una pastilla de jabón y romperte la crisma.