Pocas veces nuestra democracia ha recibido el merecido castigo que tal sistema merece, y los contundentes golpes que ha recibido se los ha dado ni más ni menos que el líder ZPov, razón por la cual se le rinde este homenaje.
Un verdadero progresista sabe que el estado de derecho es algo aborrecible, un auténtico escollo para un sistema socialista, y ZPov no ha hecho otra cosa desde el mismo momento en que llegó al poder que tratar de echar abajo tal tipo de estado, sus pactos con Euskadi Ta Askatasuna (tratando de quitar de en medio a las víctimas), sus ataques a la molesta y nociva prensa independiente, sus aparatos de represión como la SGAEV, la ley Sindesky y la inestimable ayuda de los titiriteros cutres brillantes artistas, el intento de moldear mentes a base de Educación contra para la Ciudadanía, los ataques al libre mercado a través de cánones digitales, intentos de compra de bancos e intervención masiva, su efectiva ocultación de todo lo relacionado con el 11-M, su SITEL, sus alianza con líderes que odian las podridas democracias, su creación de parados por millones para desestabilizar el mercado, sus ideas para destrozar la unidad de Espanya, su continuas subvenciones millonarias a los sindicatos verticales como correa de transmisión del partido para apoyo del gobierno y amedrentar a los enemigos,los ataques a las sedes de partidos no alineados (incluso después de su victoria electoral), el uso partidista de la justicia a base de fiscales que sólo perseguían delitos que no tuviesen que ver con el partido gobernante y un sin fin de actos más, que demuestran su firme compromiso por erradicar este sistema, hace que en el MSV, le estemos agradecidos por habernos hecho soñar con la dictadura del proletariado, nadie ha estado tan cerca desde 1978, y eso que Gonzalevsky también hizo ímprobos esfuerzos para ello.
La partida de ZPov, nos entristece, pero nos tranquiliza saber que aquel que le sustituya, continuará el trabajo que él no pudo terminar, porque mientras ese partido siga en pie, nuestra democracia estará siempre pendiente de recibir su piolet en el cráneo.
Camarada ZPov, en nombre de todos los que aspiramos a vivir bajo una férrea dictadura de progreso:
¡GRACIAS!
