Otro ejemplo de término tergiversado por el neoimperialismo. Afortunadamente, la extraordinara visión política del Camarada Harov separa el trigo de la paja:
Expresión de la guerra fría, emitida por primera vez por Wiston Churchill en un discurso de la Universidad de Fulton (Estados Unidos) (y algunos dicen que tomada directamente de un político nazi alemán). Iron curtain en inglés o rideau de fer en francés, fue traducida al castellano con su versión más exacta: el telón de acero es la cortina metálica de seguridad obligatoria en los teatros para evitar que los posibles incendios en el escenario se propaguen a la sala. Churchill aludía así a un incendio revolucionario que podría provenir de la URSS y países afines. El telón de acero, por lo tanto, lo creaban los occidentales para defensa de sus sociedades, y consistía en la creación de unas zonas militares fronterizas (por ejemplo, Alemania occidental).
La expresión ha sido mal entendida. Se ha popularizado la idea de que el telón de acero era una obra soviética para aislarse, para evitar que sus súbditos recibieran las enseñanzas o las doctrinas de Occidente y para no contribuir a la paz mundial que se suponía deseaban establecer todas las naciones al terminar la II Guerra Mundial.
En el pensamiento permanente de Churchill la expresión era la misma que había utilizado en 1917 cuando propuso y se creó el “cinturón de hierro” que debía aislar a la Rusia revolucionaria del resto del mundo para evitar el contagio revolucionario: es decir, una forma clásica de bloqueo, aunque con un vocabulario nuevo para evitar las condenas morales al bloqueo (en virtud de que con él se hace sufrir a las poblaciones civiles, privadas de alimentación y materias primas).